La intensificación del conflicto en Medio Oriente, especialmente tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, añade una capa de incertidumbre a la economía argentina, que ya muestra significativas variaciones entre sus sectores. La situación plantea una pregunta crucial: ¿se trata de un nuevo desafío o de una oportunidad económica? Aunque en términos generales las guerras no suelen ser beneficiosas, en este caso podrían surgir ventajas, especialmente en lo relacionado con el aumento de los precios de exportación de productos como el petróleo. Sin embargo, esta misma situación puede llevar a un incremento en los costos de producción y logística que afectaría a otros sectores.

Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), advirtió que un aumento sostenido del 10% en el precio del petróleo podría impactar en la inflación global, sumando aproximadamente 0,4 puntos porcentuales a su tasa, mientras que el crecimiento podría disminuir entre 0,1 y 0,2 puntos porcentuales. En este contexto, Argentina se encuentra en una posición ambivalente: podría beneficiarse de precios más altos en sus exportaciones de energía y materias primas, pero al mismo tiempo, el encarecimiento de los costos podría ejercer presión sobre la inflación y el consumo interno.

Desde el inicio del conflicto, el precio del barril de petróleo ha experimentado un aumento significativo, alcanzando los 100 dólares, lo que ya se traduce en un ajuste en el precio de los combustibles en el mercado interno, con incrementos que oscilan entre el 6% y el 7%. Este aumento afecta directamente la estructura productiva, dado que el 90% del transporte de mercancías se realiza por camión, lo que significa que cualquier variación en el precio del gasoil impacta en los costos logísticos de diversas industrias, comercio y en la cadena de suministros alimentarios. Además, el incremento en los precios de otros combustibles, como el jet fuel y el gas licuado de petróleo, complican aún más la situación económica del país, afectando desde el transporte aéreo hasta los hogares y diversas industrias.