El conflicto armado en Medio Oriente, tras la intervención de Estados Unidos e Israel en Irán, ha provocado una drástica disminución del tráfico en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte de petróleo a nivel global. Durante el mes de marzo, solo 77 embarcaciones han cruzado esta vital vía, una cifra alarmante que contrasta notablemente con los registros del mismo período en 2025.
Según un análisis de una consultora especializada en el sector marítimo, el 26% de los barcos que transitan por esta zona están vinculados al régimen iraní. Les siguen embarcaciones de Grecia y China, que representan el 13% y el 12% del tráfico, respectivamente. Bridget Diakun, analista senior de la firma, destacó que la mayoría de los buques cisterna y gaseros que navegan por esta región son parte de flotas paralelas, lo que sugiere que están acostumbrados a lidiar con interrupciones y, por ende, es probable que intenten completar su travesía a pesar de las tensiones.
La situación es complicada, ya que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha prácticamente cerrado el estrecho. Desde el inicio de marzo, se han reportado 20 ataques a buques comerciales, incluyendo nueve petroleros. La Organización Marítima Internacional ha confirmado 16 incidentes en la región, siendo ocho de ellos relacionados con petroleros. A pesar de este contexto, un barco turco logró cruzar el estrecho tras obtener autorización de las autoridades iraníes. Además, la ONU ha convocado una sesión extraordinaria de la OMI para analizar el impacto de la escalada militar en el transporte marítimo internacional, con especial atención en el estrecho de Ormuz, que antes del conflicto representaba el 20% del comercio petrolero global.



