La capital de Honduras puso en marcha un plan para ampliar sus fuentes de abastecimiento mediante la recuperación de más de 41 pozos que permanecen abandonados o fuera de funcionamiento en distintos sectores del Distrito Central. La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) evaluará cada instalación para determinar cuáles pueden ser rehabilitadas y reincorporadas al sistema de suministro.

El gerente de UMAPS, Gustavo Boquín, explicó que la estrategia comenzó con una revisión de las instalaciones existentes. El objetivo es establecer cuáles pueden recuperarse en un plazo menor y cuáles requieren trabajos de mayor complejidad antes de volver a operar.

Los equipos municipales ya recorren distintos puntos de la ciudad para verificar el estado de cada pozo, identificar los daños y definir un orden de intervención. De acuerdo con Boquín, estas tareas podrían finalizar en aproximadamente una semana, momento en el que se espera que el pozo evaluado comience a aportar agua a la población capitalina.

La cantidad de instalaciones identificadas supera los 41 pozos, aunque UMAPS aclaró que no todas presentan las mismas condiciones. Algunas necesitan reparaciones menores, mientras que otras requieren intervenciones más profundas para volver a producir agua. Por ese motivo, la evaluación se realiza de manera individual y busca priorizar los pozos que tengan mejores condiciones para entrar nuevamente en funcionamiento en el menor tiempo posible.