La filial nacional de la multinacional suiza Holcim, reconocida como la segunda mayor productora de cemento en el país, ha informado un retorno a los resultados negativos en su balance financiero del primer trimestre de 2026. La compañía atribuye esta situación a la falta de impulso en la industria de la construcción, que continúa enfrentando un contexto complicado y poco favorable, según el informe presentado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV). Este escenario se configura en medio de un entorno macroeconómico que, aunque Holcim describe como de "moderada estabilidad", está caracterizado por un estancamiento persistente en el mercado local.

Uno de los datos más alarmantes del informe es la drástica transición de ganancias a pérdidas. En los primeros tres meses de 2026, Holcim reportó una pérdida neta de $3.839 millones, un cambio notable en comparación con la ganancia de $1.802 millones que había obtenido en el mismo período del año anterior. Esta variación se expresa en términos de moneda homogénea a marzo de 2026 y resalta la profunda crisis que atraviesa la compañía, reflejando las tensiones en la economía nacional.

La caída en el resultado financiero de Holcim se origina en una reducción de sus ingresos por ventas, que disminuyeron un 3,7% en relación con el año anterior, alcanzando los $125.086 millones frente a los $129.890 millones del primer trimestre de 2025. Este deterioro en las ventas se traduce en un impacto directo sobre la rentabilidad, ya que la ganancia bruta se redujo en un 25%, pasando de $31.326 millones a $23.516 millones. Esta caída en las cifras demuestra la presión que enfrenta la empresa ante un mercado interno que no logra recuperarse.

Los costos de producción también jugaron un papel crucial en este panorama adverso. Holcim vio un aumento significativo en el costo de los productos vendidos y servicios prestados, que alcanzó los $101.570 millones, lo que agravó aún más la situación financiera de la empresa. Además, los gastos de comercialización y distribución se incrementaron de manera considerable, pasando de $25.392 millones a $31.060 millones, lo que indica un aumento en la presión sobre los márgenes operativos de la compañía.

Por si fuera poco, la empresa tuvo que hacer frente a una pérdida considerable por desvalorización de activos, estimada en $10.574 millones, relacionada principalmente con su unidad de hormigón y activos de su antigua planta en Yocsina. Esta situación refleja las dificultades que enfrenta Holcim no solo en términos de ingresos, sino también en la gestión de sus activos y la valoración de su infraestructura productiva.

A pesar de que el resultado por posición monetaria fue positivo, alcanzando los $22.032 millones gracias a la dinámica inflacionaria, este ingreso no fue suficiente para contrarrestar el aumento de los gastos financieros, que totalizaron $12.990 millones. Como resultado, la pérdida por acción básica y diluida se situó en $10,42, en contraste con la ganancia de $4,57 por acción reportada un año atrás, lo que evidencia el deterioro en la rentabilidad de la compañía.

En cuanto a la producción, Holcim también experimentó una caída en el volumen de cemento portland, que disminuyó un 4,8% en comparación con el primer trimestre de 2025, pasando de 595.606 toneladas a 567.048 toneladas. Aunque la inflación interanual parece estar en descenso, con un 32,6% en este primer trimestre frente al 55,9% del año pasado, la recuperación económica en el país se presenta de manera desigual. Los sectores como la energía y la agroindustria están impulsando el crecimiento del PIB, estimado entre un 3,5% y 4% anual, mientras que aquellos orientados al mercado interno continúan enfrentando serias dificultades para salir del estancamiento.