La recuperación de la economía haitiana comienza a vislumbrarse a medida que los flujos de carga se reactivan. Factores como inventarios adecuados, circulación de combustible y la reabertura de comercios son esenciales para que la cadena de suministro funcione de manera óptima. Después de un 2024 marcado por una notable contracción económica, el año 2025 ha traído signos de estabilización, evidenciados en el aumento del comercio.

El intercambio comercial entre Haití y Estados Unidos ha superado los 1.800 millones de dólares, destacando un aumento en las exportaciones hacia el país caribeño. Asimismo, el comercio bilateral con la República Dominicana ha crecido aproximadamente un 35%. A pesar de las tensiones internas y las interrupciones operativas, el sistema económico ha mostrado una sorprendente resiliencia, manteniendo la entrada de mercancías y sosteniendo el consumo.

La dependencia de Haití de importaciones esenciales para su población de casi 12 millones de personas hace que la continuidad de los flujos comerciales sea crucial. Durante los momentos más difíciles, el país ha adaptado su logística, migrando parcialmente al cabotaje marítimo para asegurar la provisión de bienes. La modernización del puerto, especialmente el de Port Lafito, ha sido clave en este proceso, al ofrecer una infraestructura que combina diversos servicios y reduce riesgos, facilitando un comercio más robusto y menos susceptible a quiebras.