El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, llamó este viernes a los países del Cuerno de África a actuar con moderación ante el aumento de las tensiones regionales. Su advertencia se produjo luego de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Eritrea y Etiopía y en medio de la ofensiva del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) en territorio etíope, una situación que amenaza con derivar en un conflicto de mayor alcance.
“Nos preocupan las crecientes tensiones entre los países del Cuerno de África en un momento en el que la unidad, el diálogo y la cooperación son tan urgentemente necesarios para fomentar la paz y la estabilidad en la región”, señaló Guterres a través de su portavoz, Stéphane Dujarric.
Durante una rueda de prensa en Nueva York, el secretario general de la ONU pidió a “todos” los países de la zona que eviten medidas capaces de profundizar la crisis y que busquen resolver sus diferencias mediante el diálogo. “Actúen con moderación, se abstengan de cualquier acción que pueda agravar aún más las tensiones y se comprometan a resolver sus diferencias a través del diálogo”, expresó.
El pronunciamiento tuvo lugar un día después de que Etiopía anunciara el cierre de su Embajada en Asmara y la expulsión de diez diplomáticos eritreos. El Gobierno etíope justificó esas decisiones al denunciar “acciones hostiles” por parte de Eritrea, que respondió con la ruptura de las relaciones diplomáticas con Adís Abeba.
Horas más tarde, las autoridades etíopes también declararon persona non grata a un diplomático de la Embajada de Egipto y le dieron 48 horas para abandonar el país. El Cairo respondió con una medida equivalente.



