En un informe presentado recientemente, el Banco Central de Guatemala ha estimado que la economía del país crecerá un 4,1 % en 2026 en comparación con el año anterior. Este pronóstico se sustenta en la expectativa de una estabilización de los precios internacionales del petróleo, impulsada por el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Este avance en el contexto económico global se percibe como un factor clave para el desarrollo sostenido de la economía guatemalteca, que se apoya principalmente en los sectores de servicios, comercio, industria y manufactura.
El presidente del Banco Central, Álvaro González Ricci, destacó que el crecimiento previsto supera las proyecciones de otros organismos, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que había estimado un aumento del 3,8 %. González Ricci enfatizó que las condiciones económicas en Guatemala son más optimistas en comparación con el resto de la región, lo que refuerza la confianza en el futuro económico del país. La estabilidad macroeconómica de Guatemala se ha mantenido firme, lo que contribuye a un entorno propicio para la inversión y el desarrollo.
Para respaldar las previsiones de crecimiento del 4,1 %, el Banco Central anticipa que las exportaciones del país aumentarán un 6 % al finalizar el año. Además, se espera una mejora notable en los ingresos tributarios, con una recaudación cercana a los 120.000 millones de quetzales, equivalentes a aproximadamente 15.750 millones de dólares. Este aumento en la recaudación fiscal permitirá al gobierno financiar sus programas y proyectos, además de contribuir a la estabilidad económica general.
González Ricci también comentó sobre la influencia positiva que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán ha tenido en el mercado. La firma del pacto ha generado un ambiente de optimismo en los mercados financieros, como se evidenció en Wall Street, que abrió con un incremento del 1 %. Al mismo tiempo, el precio del petróleo, que había alcanzado niveles cercanos a los 100 dólares por barril, ha caído a 73 dólares, lo que podría traer alivio a las economías dependientes de la importación de combustibles.
El gerente económico del Banco Central, Johny Gramajo, se mostró optimista respecto al cumplimiento de las metas económicas establecidas, manteniendo la proyección de inflación para finales de año en un 3,75 %. Esta cifra se encuentra dentro del rango objetivo establecido por la Junta Monetaria, lo que refuerza la credibilidad de las políticas monetarias implementadas. La estabilidad de precios es fundamental para fomentar la confianza de los consumidores y la inversión.
Los datos históricos también respaldan esta tendencia de crecimiento. En 2025, la economía guatemalteca experimentó un crecimiento del 4,3 %, mientras que en 2024 se registró un aumento del 3,7 %. Estos resultados indican que el país ha logrado mantener una trayectoria de crecimiento constante, a pesar de los desafíos globales y regionales. La capacidad de adaptación y respuesta ante crisis externas será crucial para que Guatemala continúe en esta senda de desarrollo.
En resumen, las proyecciones del Banco Central de Guatemala para 2026 presentan un panorama alentador para la economía del país, destacando la importancia de factores externos e internos que favorecen este crecimiento. A medida que el entorno internacional se estabiliza, Guatemala se posiciona como un país con un futuro prometedor, capaz de atraer inversiones y fomentar un crecimiento sostenible a largo plazo.



