La industria de la construcción en Argentina está viviendo un cambio significativo con la llegada de Grondplek, una innovadora startup que se propone revolucionar la edificación de viviendas. Fundada por Mateo Salvatto, esta empresa ha desarrollado un sistema que permite levantar estructuras de casas de hormigón de 120 metros cuadrados en tan solo 48 horas. Este avance llega en un momento crítico para el país, donde los altos costos de construcción y la creciente demanda de viviendas han generado una necesidad urgente de soluciones rápidas y eficientes.

Grondplek utiliza tecnología de impresión 3D de hormigón, un enfoque que se aleja de los métodos tradicionales de construcción. A través de la implementación de impresoras de gran formato, la startup logra crear muros y estructuras internas de manera rápida, eliminando etapas que antes requerían mucho tiempo, como el uso de encofrados y el secado del material. Esta innovación no solo optimiza el uso de recursos, sino que también reduce significativamente el tiempo de ejecución de las obras, lo que representa un avance crucial para el sector en un contexto de crisis habitacional.

El origen de Grondplek se remonta a una intensa fase de investigación, donde el equipo analizó diversas tecnologías a nivel global y adaptó sus métodos a las particularidades del mercado latinoamericano. En 2019, los fundadores vieron una oportunidad clara de transformar el panorama local de la construcción. Al año siguiente, se enfocaron en la validación de materiales y la creación de prototipos, y en 2021 iniciaron operaciones en Argentina como el distribuidor oficial de COBOD International, una de las empresas líderes en impresión 3D de hormigón a nivel mundial. Ese mismo año, Grondplek se convirtió en la primera y única compañía en el país con certificación para operar este tipo de equipos de gran escala.

La impresora central de Grondplek presenta dimensiones impresionantes, con una base de 11 metros por 11 metros y una altura de 7 metros. Su funcionamiento se basa en una planta mezcladora compacta que bombea una mezcla de cemento y aditivos al cabezal de impresión, lo que permite una deposición precisa de materiales, capa por capa, siguiendo un diseño digital. Este sistema es capaz de reducir el desperdicio de materiales y acortar los tiempos de obra en más de un 30% en relación con los métodos convencionales, una mejora significativa en un sector que históricamente ha enfrentado problemas de eficiencia.

Mateo Salvatto, uno de los cofundadores, señala que aunque la impresora puede completar la estructura de la casa en un tiempo récord, este proceso se refiere a la “obra gris”, es decir, los muros y divisiones, sin incluir las terminaciones como instalaciones eléctricas o acabados finales. “La casa del futuro no se imprime sola, pero sí se automatiza la parte más pesada y repetitiva”, explica Salvatto, destacando que este enfoque permite que los trabajadores se concentren en tareas que requieren mayor especialización y planificación.

La automatización de la construcción no significa que los oficios se extingan; más bien, se produce una reconfiguración de los roles en el sitio de obra. Se necesita personal calificado que ajuste las mezclas, operadores que manejen la impresora y expertos que se encarguen de las terminaciones, como carpintería y pintura. Así, la tecnología se integra de manera armónica en el proceso productivo, sin desplazar por completo a los trabajadores del sector, lo que sugiere un futuro donde la colaboración entre humanos y máquinas puede impulsar la eficiencia y la creatividad en la construcción de viviendas.

En conclusión, Grondplek no solo representa una respuesta a la crisis habitacional en Argentina, sino que también abre un debate sobre el futuro de la construcción y la importancia de la innovación tecnológica en la creación de soluciones habitacionales. Con su enfoque disruptivo y su compromiso con la eficiencia, esta startup se posiciona como un actor clave en la transformación del mercado, llevando esperanza a aquellos que buscan una vivienda digna y accesible en tiempos difíciles.