La larga crisis que atravesaba Garbarino ha llegado a su fin. El Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 ha declarado la quiebra de la reconocida cadena de electrodomésticos, tras el fracaso del proceso de salvataje que buscaba evitar su liquidación. La decisión fue firmada por el juez Fernando D'Alessandro el 4 de marzo, quien determinó que no existían las condiciones necesarias para continuar con el concurso preventivo iniciado en 2021.

De acuerdo con la resolución, la firma no logró obtener las mayorías requeridas entre sus acreedores para aprobar un acuerdo y tampoco se concretó la instancia de cramdown, que permitía a terceros presentar ofertas para adquirir la compañía. El único interesado registrado en el proceso de salvataje, la sociedad financiera Vlinder, no presentó una propuesta formal, y la empresa tampoco consiguió el apoyo necesario para avanzar en la reestructuración.

Con la declaración de quiebra, Garbarino pierde el control sobre la administración de sus activos, que ahora estarán bajo la supervisión de la sindicatura designada por el tribunal. Comenzará así el proceso de identificación y posible liquidación de los bienes para saldar las deudas con los acreedores. Además, se inhabilitará a los directivos de la empresa y se prohibirá su salida del país hasta 2026, mientras que se ordenará la intervención de los locales aún operativos de la cadena.