La Secretaría de Finanzas ha dado un paso significativo en su estrategia de financiamiento al anunciar la emisión de un nuevo Bonar 2029 por un monto de u$s2.000 millones. Esta decisión se produce tras la exitosa colocación de dos series de Bonares que vencen en 2027 y 2028, lo que refleja la confianza del mercado en estos instrumentos financieros. Federico Furiase, quien dirige la Secretaría, comunicó que el nuevo título, denominado AO29, ofrecerá una tasa de interés del 6% anual y realizará pagos de cupones de manera mensual.

Furiase también aclaró que la primera subasta de este nuevo Bonar no tendrá un precio fijo, permitiendo que el monto colocado se ajuste a la demanda del mercado en ese momento. Con esta iniciativa, el financiamiento total en moneda dura para el año 2026 alcanzará los u$s6.000 millones, considerando que hasta ahora se han subastado títulos por un total de u$s4.000 millones. Este enfoque demuestra la intención del gobierno de fortalecer su posición en el mercado local, priorizando la emisión de deuda en lugar de recurrir a los mercados internacionales.

Además, el funcionario anticipó que en el año 2027 se llevará a cabo una nueva emisión que ascenderá a u$s5.000 millones, continuando con la estrategia de financiamiento en el mercado argentino. Estas decisiones fueron presentadas por Furiase junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el viceministro José Luis Daza, durante una conferencia de prensa que tuvo lugar en el microcine del Ministerio de Economía. La comunicación abierta y transparente es un elemento clave en la estrategia del gobierno para generar confianza entre los inversores locales.

Un aspecto relevante de este anuncio es el contexto actual del mercado. El viernes pasado, el riesgo país se ubicó en 415 puntos, lo que indicaría que las tasas de interés para una posible emisión en Wall Street podrían rondar el 8,5% anual. Ante este panorama, el gobierno ha optado por evitar depender de los mercados internacionales para la obtención de financiamiento en dólares, ya que los costos asociados a estas emisiones son considerados elevados y poco sustentables a largo plazo. Furiase ha resaltado la importancia de mantener bajo control el peso de la deuda en relación al crecimiento del PIB, evitando así una carga financiera insostenible.

La estrategia de financiamiento también contempla el manejo de los vencimientos en pesos, de los cuales el 40% se ha programado para después de las elecciones del próximo año. Este enfoque forma parte de un plan más amplio que busca extender los plazos de maduración de la deuda. Desde el primer trimestre del año, el gobierno ha comenzado a implementar esta estrategia, que incluye la cancelación de deuda en dólares a largo plazo con la emisión de letras y bonos en moneda nacional, que generalmente tienen horizontes temporales más cortos.

Furiase destacó que, en promedio, la deuda local tiene un plazo de vencimiento de aproximadamente un año, lo que contrasta con el periodo de compromisos que existía entre 2021 y 2022, donde los vencimientos se producían cada seis meses. Esta evolución en la gestión de la deuda refleja un cambio en la política económica del país, buscando un equilibrio entre las necesidades de financiamiento y la capacidad de pago a futuro. En resumen, la emisión del Bonar 2029 y las proyecciones para los próximos años indican un esfuerzo por parte del gobierno argentino para estabilizar sus finanzas y evitar depender excesivamente del financiamiento externo.