En un día marcado por la inestabilidad en los mercados internacionales, Argentina logró sortear la crisis en parte gracias a dos elementos clave: el precio del petróleo y un fallo judicial favorable a YPF. A pesar de que el riesgo país experimentó un aumento, la performance local no fue tan drástica como la de otros países emergentes, donde el índice general cayó un 0,8%. En este contexto, Brasil fue la única nación que logró evitar la crisis, con un incremento en su bolsa del 0,53%, mientras que el S&P Merval de Argentina subió, en pesos, un 2,6% y un 1,7% en dólares.

Este panorama resalta un cambio notable en la actitud de los inversores locales. En la segunda jornada de la licitación de bonos en dólares, se evidenció un fenómeno conocido como ‘fly to quality’ o ‘vuelo a la calidad’, donde la búsqueda de seguridad prevalece sobre la rentabilidad. La oferta por los bonos de la deuda estuvo muy por debajo de los 200 millones de dólares que se habían licitado, alcanzando solo 130,90 millones en total entre los bonos Bonar AO27 y AO28. Esta situación contrasta drásticamente con la primera ronda de licitación, que había recibido casi 700 millones de dólares en ofertas.

Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazabal y Cía., analizó la situación y destacó que los resultados de la licitación reflejan una disminución en la disposición del mercado a refinanciar vencimientos, lo que genera inquietudes sobre la viabilidad económica y política del actual programa gubernamental. En particular, hay dudas sobre la capacidad del Estado de acumular reservas sin depender del mercado internacional para la renovación de su deuda, así como sobre su nivel de aprobación en un entorno de fragilidad laboral, marcado por la pérdida de empleos formales y el estancamiento de los salarios reales.

Los bonos que vencen el 27 de octubre de 2027 lograron captar 97 millones de dólares, mientras que el que vence el 31 de octubre de 2028 apenas alcanzó 34 millones. Esta situación es notablemente diferente a las tasas que obtienen las empresas en el mercado. Por ejemplo, Pampa Energía logró captar 200 millones de dólares a una tasa del 5,49% anual, lo que pone de relieve la brecha existente entre los bonos soberanos y las obligaciones empresariales.

La incertidumbre proveniente de Estados Unidos también influye en esta dinámica. En este país, el riesgo país argentino aumentó en 22 unidades, alcanzando los 637 puntos básicos, el nivel más alto en lo que va del año y el más elevado desde diciembre pasado. A pesar de este aumento, se observó cierta estabilidad en el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense, que disminuyó de 4,42% a 4,35% anual, lo que sugiere un leve alivio en el mercado.

En la Bolsa local, la acción de YPF se erigió como un motor de crecimiento, subiendo un 2,9% y acumulando un 35% en lo que va del mes. Este aumento se debe no solo a la mejora en la percepción de seguridad jurídica tras el fallo favorable, sino también a la atracción de los inversores hacia papeles con cotizaciones rezagadas. Comparando su evolución, es notable que en marzo de 2022 las acciones de YPF cotizaban a 4 dólares, y ahora se encuentran en 46 dólares, lo que representa un asombroso aumento del 1.050% en dólares. Este crecimiento se traduce en un rendimiento efectivo mensual del 5,27% y un 83,5% anual en moneda estadounidense.

En este contexto, el incremento de los dólares financieros y del dólar mayorista era predecible, dado que la incertidumbre generada por el conflicto en los mercados lleva a muchos inversores a abandonar las posiciones en pesos en busca de mayor seguridad. La cotización de los dólares financieros refleja la complejidad del panorama económico actual, donde la confianza y la estabilidad son más valoradas que nunca por los inversores, lo que podría definir el rumbo de la economía local en el futuro cercano.