En la más reciente edición del ranking de ciudades inteligentes, elaborado por la prestigiosa escuela de negocios IMD, Zúrich, Oslo y Ginebra se posicionan como las tres urbes que mejor equilibran el bienestar de sus habitantes con la implementación de tecnología. Esta clasificación, que abarca un total de 148 ciudades de diversas partes del mundo, resalta a Bilbao como la mejor ciudad española, ubicándose en el puesto 30 a nivel global. Este reconocimiento no solo refleja el avance tecnológico de la ciudad vasca, sino también su compromiso con la calidad de vida de sus ciudadanos.
El ranking de 2026 mantiene el mismo podio que el año anterior, indicando una estabilidad en el desempeño de estas ciudades. Londres y Copenhague han escalado dos posiciones cada una, gracias a la caída de Dubai y Abu Dhabi en la lista. La clasificación se realiza a partir de encuestas a los residentes de cada ciudad, quienes evalúan no solo el acceso a la tecnología y los servicios públicos, sino también aspectos fundamentales como la calidad de la sanidad, la movilidad, las áreas verdes y la percepción sobre la corrupción. Este enfoque integral permite obtener un panorama más completo sobre lo que significa ser una ciudad inteligente.
Bilbao, como emblema de esta clasificación española, ha destacado en varios indicadores clave. Su velocidad de internet es notable, alcanzando un puntaje de 78,6 sobre 100, lo que facilita el acceso a la información y a servicios digitales. Además, los bilbaínos valoran positivamente la posibilidad de adquirir entradas online para eventos culturales, con un 83,4, y la oferta de actividades recreativas y educativas, que también supera los 78 puntos. Esta combinación de factores contribuye a que la ciudad sea vista como un modelo de desarrollo urbano inteligente y participativo.
IMD resalta que la destacada posición de Bilbao se debe, en gran parte, a la satisfacción de sus ciudadanos con el transporte público. Esto se atribuye a iniciativas de regeneración urbana, como el proyecto Bilbao Ría 2000, y al uso de tecnologías de análisis en tiempo real para la gestión del movimiento en la ciudad. Sin embargo, a pesar de estos logros, Bilbao enfrenta desafíos significativos, especialmente en lo que respecta al costo de vida. Un preocupante 81,5% de los encuestados considera que la vivienda asequible es una prioridad urgente, lo que refleja una tensión entre el crecimiento urbano y la habitabilidad.
La situación no es muy diferente en otras ciudades españolas. Madrid, que ocupa el puesto 37, también lidia con problemas relacionados con la vivienda, a pesar de sus esfuerzos por implementar tecnologías innovadoras a través de iniciativas como "Madrid, Capital Digital" y el sistema MiNT (Madrid Inteligente), que gestiona más de cinco millones de activos geolocalizados. Estos avances no han sido suficientes para mejorar su posición en el ranking, lo que pone de manifiesto que la tecnología por sí sola no garantiza una mejora en la calidad de vida.
En el contexto global, las ciudades chinas han logrado destacarse en el ranking, con Pekín, Shanghai y Hong Kong ocupando los puestos 16, 20 y 21, respectivamente. Por otro lado, las grandes ciudades estadounidenses han tenido un rendimiento más modesto; Washington se sitúa en el puesto 39, mientras que Nueva York, San Francisco y Los Ángeles se encuentran en posiciones aún más bajas. Esta tendencia podría ser un indicativo de que, a pesar de su influencia global, estas ciudades aún enfrentan retos significativos en cuanto a la integración de tecnología y la mejora del bienestar ciudadano.
El análisis del ranking revela que la "inteligencia" de una ciudad no se mide únicamente por la adopción de nuevas tecnologías, sino que también está intrínsecamente relacionada con la percepción de los ciudadanos sobre la calidad del gobierno, la transparencia y la efectividad de los servicios digitales. Es un recordatorio de que, para que una ciudad sea verdaderamente inteligente, debe priorizar el bienestar de sus habitantes y fomentar un entorno donde la tecnología sirva como herramienta para mejorar la calidad de vida en todos sus aspectos.



