ExxonMobil registró un beneficio neto atribuido de 14.525 millones de dólares entre abril y junio, un 105% más que en el mismo período del año anterior. La petrolera estadounidense también elevó un 42,3% su cifra de negocio trimestral, hasta los 116.017 millones de dólares, en un contexto marcado por la incertidumbre del mercado energético derivada de la guerra en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz.

La compañía informó además que, si se excluyen las interrupciones producidas en Oriente Próximo, sus actividades de producción y exploración alcanzaron el nivel más alto en más de dos décadas. El incremento estuvo acompañado por un impulso sustancial de la extracción de crudo, en respuesta a las condiciones del mercado.

Durante la primera mitad de 2026, ExxonMobil acumuló un beneficio neto atribuido de 18.708 millones de dólares, con una mejora interanual del 26,4%. En el mismo período, sus ingresos sumaron 201.155 millones de dólares, un 18% más. “El segundo trimestre estuvo marcado por las interrupciones, pero se definió por la ejecución”, declaró Darren Woods, presidente y consejero delegado de la empresa. Según añadió, el desempeño reflejó “la solidez de la cartera y el modelo operativo” desarrollado por la compañía a lo largo de los años.