Los analistas de Bank of America Securities han lanzado una alerta sobre el posible efecto de la guerra en Irán, sugiriendo que los inversores podrían estar minimizando su impacto en la economía global. Antonio Gabriel, economista global de la firma, indicó que aunque existe la posibilidad de una resolución rápida, también es factible que el conflicto se extienda hasta el segundo trimestre del año, e incluso que se convierta en una guerra prolongada.
Gabriel destacó que el índice S&P 500 apenas ha caído un 4% desde su máximo histórico, lo que sugiere que los inversores mantienen una postura relativamente tranquila ante el conflicto, a pesar de la creciente preocupación por la inflación que ha llevado a muchos a moderar sus expectativas sobre posibles recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. El lunes, el índice experimentó un leve aumento del 1% mientras los precios del petróleo mostraban una tendencia a la baja.
Por otro lado, la jefa de estrategia de materias primas de RBC Capital Markets, Helima Croft, advirtió que la duración del conflicto podría ser mayor de lo anticipado. Según Croft, la ampliación de los objetivos bélicos de Estados Unidos y la capacidad de Irán para mantener la disuasión podrían extender el conflicto hasta bien entrada la primavera. Esto podría llevar a que los precios del petróleo superen los máximos alcanzados durante la guerra en Ucrania si el conflicto se mantiene por varias semanas más.



