El Ministerio de Economía de Argentina alcanzó recientemente un significativo logro en su última licitación de bonos en dólares, captando recursos a tasas considerablemente bajas en el mercado interno. Sin embargo, este éxito contrasta con el incremento del riesgo país, que indica la prima exigida por los inversores para prestar a Argentina en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Esta situación revela una clara discrepancia: la liquidez en el mercado local favorece las colocaciones internas, mientras que la incertidumbre externa mantiene alta la prima de riesgo.
En la licitación realizada el 25 de febrero de 2026, se colocó el “Bono del Tesoro Nacional en Dólares Estadounidenses 6% con vencimiento el 29 de octubre de 2027” (AO27), un instrumento de legislación local que ofrece pagos mensuales de intereses. En la primera ronda, se adjudicaron 150 millones de dólares sobre un total de 868 millones de dólares en ofertas, lo que demuestra una demanda sólida. El bono se vendió a un precio de 100,45 dólares por cada 100 dólares nominales, resultando en una TIREA de 5,89%, inferior a la TNA del 6%.
En la segunda ronda, se sumaron 100 millones de dólares adicionales, alcanzando un total de 250 millones de dólares, con un prorrateo del 28,74% sobre ofertas que totalizaron 348 millones de dólares. Esta estrategia se repetirá cada dos semanas, con un límite de 250 millones de dólares por licitación, hasta alcanzar un total de 2.000 millones de dólares. El objetivo es fortalecer las reservas de cara a vencimientos que superan los 4.200 millones de dólares en julio de 2026. A pesar de la favorable situación financiera que permite esta colocación, la confianza externa sigue siendo un desafío, ya que el riesgo país, medido por el EMBI de JPMorgan Chase, aumentó a 572 puntos básicos a finales de febrero, frente a los 491 de enero.



