Endesa ha anunciado un ambicioso plan de inversiones por 10.600 millones de euros para el periodo 2026-2028. La empresa estima que aproximadamente el 85% de su resultado bruto de explotación durante esos años provendrá de actividades reguladas o contratos ya establecidos, lo que se traduce en unos 18.000 millones de euros. Esta estrategia forma parte de la actualización de su plan estratégico, con el objetivo de alcanzar un beneficio neto anual de entre 2.500 y 2.600 millones de euros para 2028, lo que representa un crecimiento medio anual del 4% basado en un aumento de inversiones y mejoras en productividad y eficiencia en todas sus áreas operativas.

El 52% de la inversión, equivalente a 5.500 millones de euros, estará destinado a fortalecer la red de distribución eléctrica. Sin embargo, la compañía ha condicionado este desembolso a la aprobación de un nuevo Real Decreto que le permita superar los límites regulatorios actuales. Endesa busca que se reconozcan todas las inversiones realizadas, con la meta de aumentar la capacidad de la red eléctrica y facilitar el acceso a nuevos clientes en un contexto de saturación, donde la infraestructura alcanza niveles del 88% a nivel estatal y del 94% en las áreas que gestiona.

Asimismo, el 28% de la inversión, es decir, alrededor de 3.000 millones de euros, se destinará al desarrollo de energía renovable, aunque esta cifra es inferior a la prevista en planes anteriores. La estrategia se enfocará en proyectos eólicos y en la creación de infraestructuras de almacenamiento energético, con una meta de incorporar 1.900 megavatios renovables hasta finales de 2028. La reorientación de la inversión se debe a la necesidad de reprogramar ciertos proyectos y a criterios más estrictos en la selección de inversiones, destacando un aumento del 40% en la asignación para redes en comparación con una reducción del 20% en la destinada a renovables.