La compañía energética Endesa ha reportado una notable contribución tributaria de 4.996 millones de euros durante el año fiscal 2025, lo que representa un aumento del 12% en comparación con el periodo anterior, que se situó en 4.463 millones de euros. Este crecimiento refleja no solo la solidez del desempeño de la empresa, sino también un contexto económico en el que la recaudación fiscal juega un papel fundamental para el sustento de los servicios públicos y las prestaciones sociales en España.

El desglose de esta cifra es significativo: de los casi 5.000 millones, 2.403 millones de euros, es decir, el 48% del total, corresponden a impuestos que la empresa ha soportado, lo que implica un costo directo para sus operaciones. Por otro lado, 2.593 millones de euros (52%) se refieren a impuestos recaudados en nombre de las administraciones públicas, que son esenciales para el financiamiento de programas y proyectos gubernamentales.

Endesa ha destacado que su contribución fiscal representa aproximadamente el 1,4% de la recaudación bruta de la Administración Tributaria Española en 2024. Para poner esto en perspectiva, esta cifra equivale al 23% del presupuesto destinado a prestaciones por desempleo y al 49% del presupuesto asignado a la industria y la energía en los Presupuestos Generales del Estado prorrogados para 2025. Este contexto resalta la relevancia de Endesa en el marco del financiamiento público en España, especialmente en un periodo donde la estabilidad económica es crucial.

Si se consideran otros pagos regulatorios, tales como el bono social y las contribuciones al fondo nacional de eficiencia energética, el total desembolsado por Endesa a las administraciones públicas asciende a 5.229 millones de euros. Esto pone de manifiesto el compromiso de la empresa no solo con sus obligaciones fiscales, sino también con su responsabilidad social, especialmente en un sector tan crítico como el energético, donde la sostenibilidad y la eficiencia son cada vez más demandadas.

Un aspecto destacado en el informe es el aumento de los impuestos medioambientales que ha soportado la compañía, alcanzando un récord histórico en 2025. Estos impuestos representan el 45% del total de impuestos soportados, con un total de 1.082 millones de euros. Este incremento se atribuye principalmente a la reactivación del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), que ha sido fijado en un 7%, así como al aumento del canon hidráulico, evidenciando un enfoque más riguroso hacia la sostenibilidad y el impacto ambiental.

Además, los tributos medioambientales recaudados también han experimentado un notable crecimiento del 29%, impulsados por la recuperación del tipo del 5% en el Impuesto sobre la Electricidad. Este crecimiento no solo refleja la evolución del marco regulatorio, sino que también pone de relieve la importancia de la transición energética y el compromiso de las empresas con la protección del medio ambiente en un momento crítico para la lucha contra el cambio climático.

Por último, es importante señalar que España sigue siendo el principal país de contribución de Endesa, acumulando el 89% de su tributación total, que se traduce en 4.459 millones de euros. Las cifras restantes se distribuyen entre Portugal (4%), Francia (5%) y Alemania (2%). Esta distribución geográfica de la contribución fiscal subraya la relevancia de la compañía en el panorama energético europeo y su papel como un actor clave en la economía tanto a nivel nacional como regional.