El índice S&P Merval mostró un notable repunte en su cotización tras el fallo favorable a Argentina en la disputa judicial por YPF en Nueva York. Este revés legal, que marca un hito en la relación del país con los inversores internacionales, ha generado un clima de optimismo en el mercado accionario. Sin embargo, a pesar de este avance, el riesgo país se ha incrementado, superando la barrera de los 600 puntos básicos, lo que genera preocupación entre los analistas respecto a la estabilidad financiera del país.

En detalle, el S&P Merval se apreció un 1,8%, alcanzando los 2.818.522,62 puntos en pesos, mientras que su versión en dólares creció un 0,7%, llegando a 1.927,6 puntos. En términos semanales, el índice en pesos acumuló una suba del 3,4% y el de dólares un incremento del 4,9%. Este comportamiento alcista es alentador, sobre todo considerando las recientes tensiones en el mercado que han afectado la confianza de los inversores.

Las acciones de YPF lideraron las subas en el mercado, creciendo un 8,2%, impulsadas por la noticia del fallo judicial. Otras compañías como Metrogas y Sociedad Comercial del Plata también mostraron rendimientos positivos, con incrementos de 3,3% y 2,9% respectivamente. Sin embargo, no todas las acciones compartieron esta tendencia, ya que Banco de Valores se vio afectado, registrando una caída del 2,2%. Este contraste en la performance accional refleja la volatilidad inherente al mercado argentino en tiempos de incertidumbre.

En el ámbito de Wall Street, los ADRs argentinos también siguieron la tendencia de alza, especialmente YPF, que experimentó un crecimiento del 5,9%. Otras empresas como Transportadora de Gas del Sur vieron aumentos del 1,6%, aunque Telecom y Loma Negra sufrieron descensos del 2,2% y 2,1% respectivamente. Esta dinámica sugiere que, a pesar de un ambiente más optimista para algunas acciones, el mercado en general sigue siendo frágil y susceptible a cambios bruscos.

Por el contrario, los bonos soberanos enfrentaron una tendencia bajista, con pérdidas de hasta el 0,5%, lideradas por el Bonar 2035, Bonar 2038 y Bonar 2041. Esta caída en la cotización de los bonos se tradujo en un incremento del riesgo país, que subió un 3,4% alcanzando los 605 puntos básicos. Esto indica una desconfianza persistente en el mercado, que se ve reflejada en el costo adicional que deben asumir los inversores para financiarse en el contexto actual.

Desde una perspectiva internacional, el economista jefe de Grupo SBS, Juan Manuel Franco, destacó que la atención del mercado está centrada en los conflictos en Medio Oriente, donde la situación sigue siendo volátil. Los analistas advierten que, si la situación se agrava, podría haber un impacto significativo en los precios de los commodities y, en consecuencia, en el costo de vida a nivel global. Esta interconexión entre lo local y lo internacional resalta la complejidad de la economía argentina en un mundo cada vez más interdependiente.

En el ámbito local, el economista Eric Ritondale, jefe de análisis de Puente, hizo hincapié en la estrategia de financiamiento del Tesoro Nacional, que busca fortalecer la captación de liquidez en dólares. La reciente reapertura del Bonar 2027 y el lanzamiento del Bonar 2028 se inscriben dentro de esta política, que pretende extender la curva de rendimientos y reducir la dependencia de los mercados internacionales. Estas decisiones reflejan un intento del Gobierno por estabilizar la economía en un contexto de alta incertidumbre y volatilidad.