Este viernes, el Senado de la Nación aprobó la reforma laboral, con el respaldo del oficialismo y aliados, logrando 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, lo que convierte el proyecto en ley.

Entre las modificaciones más relevantes al texto original se encuentra la decisión de mantener obligatorios los aportes a sindicatos y cámaras empresariales, aunque con topes inferiores a los inicialmente propuestos. Además, se eliminó el artículo 44, que proponía cambios en el régimen de pago de salarios en casos de enfermedades o accidentes no laborales.

Por otro lado, se establecieron nuevas bases para las indemnizaciones, fijando un tope basado en el salario promedio registrado y excluyendo del cálculo conceptos como aguinaldo y vacaciones. La reforma también permite a las grandes empresas pagar juicios laborales en hasta seis cuotas, mientras que las pymes podrán hacerlo en hasta doce. Además, se crea un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) obligatorio con aportes mensuales del 1% para grandes empresas y del 2,5% para pymes, buscando establecer un mecanismo de negociación entre sindicatos y empleadores.