El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) ha comenzado a mostrar resultados significativos en términos de captación de capitales, en un contexto donde el Gobierno argentino analiza la incorporación de nuevos proyectos de inversión. Según la información proporcionada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), hasta finales de marzo de 2026, el flujo neto de dólares asociado a este régimen alcanzó los 762 millones de dólares. Este movimiento de divisas es crucial para la reactivación económica y la sostenibilidad de la estabilidad cambiaria en el país.

Durante una reciente presentación en Washington D.C., el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, destacó el impacto positivo de los proyectos enmarcados dentro del RIGI. Según los datos oficiales, el ingreso bruto totalizado por estas iniciativas asciende a 1.205 millones de dólares, con salidas que no superan los 452 millones. Este balance favorable resalta la importancia de priorizar la inversión extranjera directa y el retorno de capitales sobre el financiamiento de deuda pública, un enfoque que busca fortalecer la balanza de pagos del país.

El informe también señala que los desembolsos de divisas derivados de la inversión extranjera directa vinculada a proyectos aprobados a largo plazo bajo el RIGI ya están en marcha. Este avance es alentador, especialmente considerando que las empresas han comenzado a retomar sus actividades tras un periodo de incertidumbre, lo que ha llevado a una disminución en las coberturas cambiarias y un incremento en el acceso al financiamiento destinado a inversiones de capital.

Entre octubre de 2025 y abril de 2026, las empresas argentinas emitieron obligaciones negociables por un total de 9.900 millones de dólares, de los cuales se han liquidado 6.800 millones en el mercado. Los 3.200 millones restantes que aún no han sido liquidados representan una fuente potencial de divisas que podría tener un impacto significativo en los próximos meses si se canalizan adecuadamente hacia nuevas inversiones.

Daniel González, secretario coordinador de Energía y Minería, indicó que existe la posibilidad de que entre 15 y 20 nuevos proyectos se integren al RIGI antes de julio de 2027. Esta afirmación fue realizada durante el reconocido foro CERAWeek by S&P Global, un evento de gran relevancia para los sectores de petróleo y gas. La incorporación de nuevos proyectos podría abrir un abanico de oportunidades para la llegada de capitales al sector energético argentino, que se encuentra en una etapa crucial de desarrollo.

González también resaltó que la principal ventaja del RIGI radica en la previsibilidad regulatoria y fiscal que ofrece, un aspecto que, según él, no tiene antecedentes recientes en el país para proyectos de esta envergadura. Actualmente, hay cerca de 40 iniciativas en marcha bajo el RIGI, y se espera que el régimen continúe en funcionamiento, al menos, hasta el 8 de julio de 2027. Entre los beneficios que se otorgan a los proyectos que se inscriben en este régimen se incluyen la reducción del impuesto a las ganancias, la exención del IVA para inversiones de capital, la eliminación de aranceles de importación, y la no aplicación de retenciones a las exportaciones, condiciones que fomentan un ambiente más atractivo para la inversión.

Con el objetivo de estimular aún más la inversión y la actividad económica, el Gobierno argentino continúa evaluando medidas que permitan maximizar el flujo de capitales. La combinación de un marco regulatorio favorable y la posibilidad de nuevos proyectos en el horizonte podría ser clave para impulsar la economía y estabilizar el mercado cambiario en el corto y mediano plazo.