El Gobierno argentino enfrenta el reto de aumentar sus reservas y acceder a financiamiento externo, mientras diversas consultoras analizan el nivel de riesgo país requerido para mantener la deuda en un estado sostenible. A la par, ciertos indicadores financieros evidencian señales de estabilización en el sistema económico, lo que podría favorecer al equipo de trabajo del Gobierno.
Un análisis reciente de la consultora LLZ Macro y Finanzas, dirigido por el economista Leandro Ziccarelli, destaca que la principal meta del programa económico radica en convertir las compras de divisas del Banco Central (BCRA) en una acumulación efectiva de reservas. El informe señala que, luego de los resultados electorales favorables de octubre de 2025, el Gobierno comenzó a evaluar las condiciones del mercado para refinanciar sus compromisos en moneda extranjera.
Como parte de esta estrategia, el BCRA anunció que desde el 1° de enero de 2026 se implementará un programa para la adquisición de reservas internacionales, con el fin de fortalecer la posición externa y remonetizar la economía. Aunque esta medida fue bien recibida por los inversores, la consultora advierte que la mejora en las condiciones de deuda no es suficiente para que el Tesoro pueda cubrir la totalidad de sus vencimientos, lo que ha llevado a la utilización de divisas del BCRA. En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que el Gobierno cumplirá con sus obligaciones financieras y explorará alternativas de financiamiento para el futuro.



