La reciente tregua alcanzada entre Estados Unidos e Irán, que establece un alto el fuego en Medio Oriente por un periodo de 15 días, ha generado un impacto positivo en los mercados globales. Las bolsas experimentan un notable rebote y el precio del petróleo se alivia significativamente, lo que influye directamente en la percepción económica de Argentina. En este contexto, el riesgo país argentino ha disminuido de manera importante, alcanzando cifras que no se veían desde marzo, momento en el que los índices alcanzaban los 611 puntos básicos. Este descenso ha llevado a economistas y analistas de la city porteña a evaluar las implicancias de esta situación internacional sobre la economía local y el futuro del indicador de riesgo.
El 6 de abril, previo a un ultimátum que el expresidente Donald Trump impuso a Irán, Argentina se encontraba en una posición delicada, liderando el ranking de riesgo país más alto en Latinoamérica. En ese momento, el riesgo país argentino era de 611 puntos, seguido por Bolivia y Ecuador. En contraste, el promedio de riesgo en Latinoamérica se encontraba en 301 puntos, mientras que a nivel global la cifra era aún menor, con 253 puntos. Estos datos resaltan la vulnerabilidad de la economía argentina frente a situaciones de inestabilidad internacional, especialmente en comparación con sus pares latinoamericanos, como Colombia, México y Brasil, que se sitúan por debajo del promedio regional.
En el otro extremo del espectro, Uruguay se posiciona como la economía más sólida de la región, con un riesgo país de apenas 76 puntos, seguido por Chile y Paraguay. En un análisis más extremo, Venezuela presenta un riesgo país alarmante de 6.398,78 puntos, superando ampliamente a Argentina. Este contraste pone de manifiesto la complejidad de la situación económica argentina y la necesidad de implementar medidas que fortalezcan la estabilidad financiera del país.
Las interrogantes surgen ante la reciente caída del riesgo país en la rueda del miércoles: ¿hasta dónde puede descender? ¿Influirán más las noticias internacionales o los factores internos en la economía argentina? Juan Ignacio Márquez, analista de Equity y Fixed Income en Delphos, sugiere que el riesgo país argentino está actualmente influenciado en gran medida por variables internacionales, especialmente aquellas relacionadas con la dinámica de los spreads soberanos y corporativos en el contexto de los conflictos en Medio Oriente. Según su análisis, en la ausencia de novedades significativas en el ámbito local, los determinantes internos han quedado en un segundo plano.
Por otro lado, Gabriel Bagattini, asesor financiero y fundador de Finanzas con Gabriel, sostiene que la mejora en el apetito de riesgo global y la caída en los precios del petróleo pueden contribuir a una reducción del riesgo país argentino a corto plazo. Sin embargo, enfatiza que los aspectos fundamentales de la economía local, tales como las reservas, la regulación cambiaria, la disciplina fiscal y la credibilidad política, son los factores que realmente establecerán un piso sostenible para el riesgo país. Si bien los acontecimientos internacionales pueden ofrecer un respiro, la verdadera estabilidad dependerá de cómo Argentina maneje sus desafíos internos.
Respecto a las proyecciones sobre la posible compresión del riesgo país, Márquez indica que, si se logra normalizar el panorama geopolítico y se minimizan las incertidumbres, podría esperarse una reducción gradual hacia la zona de los 500 puntos. Bagattini, por su parte, también se muestra optimista y anticipa que el riesgo podría reducirse en decenas de puntos, aunque advierte que esto dependerá de cómo se desarrollen tanto los factores externos como los internos en el futuro cercano.



