El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, retrocedía un 1,5% antes de la apertura de las Bolsas europeas y se ubicaba en 106 dólares por barril. El crudo había llegado a tocar los 108 dólares durante la jornada, después de que el día anterior superara los 107 dólares y alcanzara su nivel más alto desde mayo.
La evolución del mercado se da en un contexto de mayor tensión en Oriente Próximo, ante la falta de una salida clara para el conflicto entre Estados Unidos e Irán. La posibilidad de que el encarecimiento de la energía impulse nuevamente la inflación también presiona sobre las cotizaciones. En paralelo, el gas natural alcanzó valores que no se registraban desde diciembre de 2022, cuando su precio se disparó tras la invasión rusa de Ucrania.
En los últimos días, Washington y Teherán intensificaron los ataques en torno al estrecho de Ormuz. Las acciones militares avanzan junto con la campaña de sanciones impulsada por Estados Unidos, cuyo objetivo es debilitar la economía iraní y limitar su acceso a los mercados internacionales y al sistema financiero global.
El presidente estadounidense, Donald Trump, defendió este jueves su decisión de iniciar una guerra contra Irán y afirmó que repetiría la medida pese a una eventual derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato, previstas para el 4 de noviembre. “Si tuviera que hacerlo de nuevo, haría exactamente lo mismo”, sostuvo Trump durante una entrevista televisiva, aunque añadió que no cree que ese desenlace vaya a producirse.



