El 2 de abril de 1976, el entonces ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz presentó en cadena nacional su plan económico, que había sido aprobado por la Junta Militar en el contexto del Proceso de Reorganización Nacional. Esta presentación, que se extendió por más de dos horas y media, se realizó un viernes, una estrategia que buscaba minimizar reacciones adversas en los mercados, especialmente en el ámbito cambiario. La larga exposición culminó en la madrugada del sábado, marcando el inicio de un periodo que transformaría radicalmente la economía argentina y que está grabado en la memoria colectiva del país.

La década de 1970 es recordada por muchos como una época de “Plata Dulce” y de expresiones populares como “Deme dos”, que reflejan un entusiasmo inicial por las políticas económicas del gobierno de facto. Sin embargo, el legado de ese periodo es complejo y contradicto, ya que culminó en una crisis económica severa que afectó a amplios sectores de la sociedad argentina. En este sentido, es fundamental analizar los pilares del plan original, ya que existieron múltiples ajustes posteriores, incluyendo la famosa “Tablita cambiaria” y las medidas de 1978, en un contexto de creciente tensión política y social, que incluyó un conflicto con Chile.

Para comprender el impacto del plan de Martínez de Hoz, es esencial considerar el entorno en el que se implementó. Argentina atravesaba un periodo de inestabilidad económica marcado por la recesión y el estancamiento, en el que la violencia política y social era rampante. Las secuelas del “Rodrigazo” en 1975, un violento ajuste que desató una oleada de descontento social, aún estaban presentes. A nivel global, el país se encontraba inmerso en los efectos del primer shock petrolero, que había elevado el precio del barril de petróleo en un 280%, lo que afectó a las economías de todo el mundo, incluyendo las de América Latina.

En el ámbito de las ideas económicas, el pensamiento liberal comenzaba a ganar terreno. En 1974, Friederich von Hayek recibió el Premio Nobel de Economía, seguido en 1976 por Milton Friedman, ambos críticos del intervencionismo estatal que había caracterizado a las políticas económicas desde la Segunda Guerra Mundial. Este contexto intelectual sentó las bases para el surgimiento de los “Chicago Boys”, un grupo de economistas que aplicaría en Chile un modelo neoliberal que luego se expandiría a otros países, incluyendo Argentina.

En cuanto a la situación económica previa al anuncio del plan, los datos recopilados por el ex ministro Domingo Cavallo en su obra “Historia Económica de la Argentina” revelan un panorama preocupante. Entre 1973 y 1975, el gasto público escaló del 22% al 30% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el déficit fiscal se duplicó en esos años, alcanzando un alarmante 16% del PIB. La expansión monetaria se duplicó en 1973, manteniendo niveles altos en 1974, a pesar de las políticas de congelamiento de precios y tipos de cambio.

La inflación, otro indicador crítico, alcanzó el 60% en 1973, disminuyó al 24% en 1974 y luego se disparó a un asombroso 183% en 1975. Al analizar la dinámica inflacionaria trimestralmente, se observa que tras la implementación del Plan Gelbard, la inflación anual se acercó al 40% en los primeros trimestres de 1974, alcanzando cifras de tres dígitos en el cuarto trimestre y manteniéndose alta hasta el primer trimestre de 1975. Este contexto, cargado de dificultades económicas y tensiones sociales, sería el telón de fondo contra el cual se desarrollarían las políticas de Martínez de Hoz.

El plan de Martínez de Hoz, por lo tanto, no solo representa una respuesta a la crisis económica de la época, sino también una serie de decisiones que marcarían el rumbo de la economía argentina en los años venideros. A medida que se desarrollaban estas políticas, se sentaron las bases para un debate que perdura hasta el día de hoy sobre el papel del Estado en la economía y las consecuencias de un enfoque liberal en un contexto social tan complejo. Así, el legado de este periodo se convierte en un tema de estudio y discusión imprescindible para entender la historia económica reciente de Argentina.