Este martes 3 de marzo de 2026, el dólar estadounidense abrió su cotización en 889,58 pesos chilenos, marcando un incremento del 0,86% en comparación con el cierre del día anterior, cuando se ubicaba en 882 pesos. En la última semana, la moneda norteamericana ha experimentado un aumento acumulado del 3,33%. Sin embargo, al analizar el comportamiento del dólar en el último año, se observa una caída del 9,9%. Esta tendencia alcista reciente se ha manifestado en cuatro días consecutivos de apreciación, con una volatilidad que supera a la registrada en los últimos doce meses.
Según el análisis de expertos, el inicio de la sesión ha mostrado un claro sesgo alcista para el dólar, impulsado por un contexto internacional que ha generado mayor aversión al riesgo. Las tensiones geopolíticas relacionadas con Irán han incrementado la demanda global por activos refugio, lo que ha debilitado a las monedas de mercados emergentes, incluido el peso chileno. Esta situación genera un escenario complejo para la moneda local, que enfrenta presiones adicionales.
A nivel interno, el precio del cobre, que es el principal producto de exportación de Chile, también está influyendo negativamente en el valor del peso. En las últimas jornadas, el metal rojo ha caído a niveles similares a los de mediados de febrero, lo que reduce el soporte que usualmente brinda a la divisa chilena. Las proyecciones indican que el tipo de cambio podría estabilizarse en un rango de entre 820 y 880 pesos por dólar hacia el cierre de 2026, dependiendo de la estabilidad política y del desarrollo de reformas económicas en el país. Expertos advierten que, aunque se espera una apreciación moderada del peso, la volatilidad seguirá siendo un factor a considerar en el corto plazo.



