El envejecimiento del parque automotor en Argentina ha alcanzado niveles alarmantes, con un total de 4,3 millones de vehículos que superan las dos décadas de antigüedad. A pesar de un notable repunte en las ventas de autos en 2025, que se incrementaron en un 47% al pasar de 414.000 a más de 612.000 unidades, esta mejora no ha sido suficiente para revertir la tendencia de envejecimiento del parque. La edad promedio de los automóviles que circulan por el país ha aumentado de 14,3 a 14,8 años, según el informe anual elaborado por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y la consultora Promotive.
La situación del parque automotor argentino se torna más preocupante si se compara con otros países. En Brasil, la edad promedio de los vehículos es de 10,8 años, y en la Unión Europea se sitúa en 12,7 años, destacando Lituania con un promedio excepcional de solo 1,8 años. Por su parte, España registra un promedio similar al argentino, con 14,5 años, mientras que naciones como Alemania, Suiza, Reino Unido, Francia e Italia presentan promedios significativamente más bajos, lo que pone de relieve el desfase que enfrenta Argentina en este contexto internacional.
En términos globales, Estados Unidos tiene una edad promedio de 12,6 años, Canadá de 10,5 y Australia de 10,6 años. Japón, por su parte, se destaca con una de las cifras más bajas del mundo, con un promedio de solo 8,7 años. En contraste, el parque automotor de China muestra una edad promedio de 4,5 años, lo que indica un mercado mucho más dinámico y renovado. Estos datos revelan la urgencia de tomar medidas para evitar que el parque automotor argentino continúe deteriorándose.
De acuerdo a los datos, el 39,7% de los vehículos en circulación en Argentina tienen entre 10 y 20 años, mientras que el 32,8% se encuentra en un rango de 1 a 10 años. Sin embargo, el 27,4% restante, que equivale a 4.327.248 unidades, son vehículos que superan los 20 años. Este envejecido stock de automóviles requiere una atención urgente, ya que la renovación de estos vehículos es crucial para mejorar la seguridad vial y reducir el impacto ambiental.
El promedio actual de bajas de autos es de aproximadamente 45.000 unidades al año. Si se cumplen las proyecciones de crecimiento del mercado para 2026, se espera que las ventas alcancen las 650.000 unidades, un aumento que aún estaría lejos de resolver el problema del envejecimiento del parque. Para detener esta tendencia, se necesitaría vender anualmente alrededor de 1.100.000 vehículos nuevos, un objetivo ambicioso que parece difícil de alcanzar con la dinámica actual del mercado.
Para revertir la creciente antigüedad del parque automotor argentino, se plantean dos caminos: aumentar de manera sostenida las ventas o implementar mecanismos que faciliten la salida de circulación de los vehículos más viejos. Sin embargo, ambas alternativas requieren de políticas públicas efectivas y una colaboración entre el sector público y privado para incentivar la renovación del stock vehicular. Sin un cambio significativo en la tendencia, el futuro del parque automotor argentino seguirá siendo incierto y problemático.



