José Fernando Centeno, padre del guardia civil Raúl Centeno —asesinado por ETA en 2007 junto con su compañero Fernando Trapero— y la asociación Dignidad y Justicia solicitaron a la Audiencia Nacional que controle el cumplimiento del régimen de semilibertad otorgado a Garikoitz Aspiazu Rubina, alias “Txeroki”. En caso de que se compruebe que no realiza las actividades previstas, pidieron que se revoque el permiso.
La presentación fue realizada ante la sección de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional. Centeno y la organización de víctimas reclamaron que la administración penitenciaria y el Centro Penitenciario de Martutene, en Guipúzcoa, aporten el programa específico en virtud del cual se concedió el régimen y verifiquen la realización efectiva de las tareas autorizadas.
El pedido se relaciona con la actividad laboral y de voluntariado que Aspiazu Rubina debía desarrollar durante su salida de prisión, incluida su incorporación a un herbolario. En el escrito, los solicitantes aclararon que “no puede presentar tales afirmaciones como hechos acreditados”, pero consideraron necesario comprobar el cumplimiento de las condiciones establecidas.
“Es exigible su cumplimiento real, efectivo y verificable”, sostuvieron Centeno y Dignidad y Justicia. Además, advirtieron que, si esas actividades no se llevan a cabo, la medida “priva de justificación a la medida excepcional” mediante la cual la Audiencia Nacional concedió a “Txeroki” el régimen de semilibertad el pasado febrero.



