A medida que se acerca el inicio del Mundial 2026, las proyecciones económicas relacionadas con este evento deportivo están generando un notable eco en Wall Street y en las principales bolsas del mundo. Las recientes revisiones de resultados de empresas que integran el S&P 500, así como de otros índices relevantes como el DAX, CAC 40, IBEX 35 y FTSE, han revelado más de 200 menciones vinculadas al torneo. Este fenómeno no solo refleja el interés por el Mundial, sino también su potencial impacto económico a nivel global.
De acuerdo con los analistas de Bank of America, se estima que más de 6.000 millones de personas estarán involucradas en el torneo, lo que podría traducirse en un incremento de aproximadamente 41.000 millones de dólares en el Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Esta cifra no es trivial, ya que implica la creación de más de 800.000 puestos de trabajo en diversas industrias. El Mundial no solo es un evento deportivo, sino que también se presenta como un motor económico que puede transformar la dinámica de muchas empresas y sectores.
El informe de Bank of America, además, sugiere que este Mundial podría ser el más impactante en términos de conectividad digital, anticipando que durante la final se podría consumir hasta el 7% del tráfico global de internet. Este evento ha sido calificado como “la primera Copa del Mundo de la inteligencia artificial”, resaltando la interacción y el compromiso que generará entre los aficionados y las plataformas digitales. La capacidad de atraer audiencias a través de la tecnología representa un cambio significativo en la manera en que se celebran estos torneos.
La magnitud del evento ha llevado a empresas de diversos sectores, tales como bebidas, turismo, hotelería, y tecnología, a considerar al Mundial como una oportunidad clave para su crecimiento en 2026. En Estados Unidos, donde las expectativas son particularmente altas, se prevé que el torneo genere 30.500 millones de dólares en producción económica y 17.200 millones de dólares en PIB. Además, la creación de aproximadamente 185.000 empleos es un indicador del efecto multiplicador que tendrá el evento en la economía local y nacional.
Las empresas de turismo, en especial, están evaluando el impacto del Mundial en sus operaciones. Marriott International, por ejemplo, ha mantenido su pronóstico de que el evento incrementará entre 30 y 35 puntos básicos en el crecimiento global de RevPAR (ingresos por habitación disponible) durante el año del torneo. Su CFO, Leeny Oberg, ha expresado su optimismo respecto a los ingresos, que se están comportando de manera favorable en torno a las fechas de los partidos.
Por su parte, Host Hotels & Resorts ha proyectado que el Mundial podría contribuir con 60 puntos básicos al crecimiento anual de RevPAR, destacando un aumento del 40% interanual en las reservas individuales en mercados donde se jugarán los partidos. Esta tendencia de reservas de última hora, similar a lo observado en torneos anteriores como Rusia 2018 y Qatar 2022, sugiere que la demanda podría superar las expectativas iniciales. Asimismo, Airbnb describe este Mundial como el evento más significativo en su historia, anticipando una demanda sin precedentes en ciudades anfitrionas de Estados Unidos, México y Canadá.
En el ámbito de las bebidas, Anheuser-Busch InBev ha identificado al Mundial como una oportunidad estratégica, proyectando un aumento considerable en sus ventas durante este periodo. La combinación de un evento de tal magnitud con la creciente popularidad de la industria del deporte subraya la importancia de este torneo no solo como un acontecimiento deportivo, sino también como un evento económico que transformará el panorama empresarial en múltiples sectores.
En resumen, a medida que se acerca el Mundial 2026, las expectativas en torno a su impacto económico son cada vez más palpables. Las empresas están preparándose para capitalizar la oportunidad que representa este evento, anticipando un crecimiento significativo en diversas áreas y un atractivo innegable para los inversores. El Mundial se perfila no solo como un torneo de fútbol, sino como un fenómeno que podría remodelar la economía global en los meses venideros.



