La Fundación Pensar, vinculada al partido PRO, ha presentado recientemente su informe mensual en el que evalúa la situación económica bajo el modelo impulsado por Javier Milei. En este análisis, se destaca la falta de una mejora significativa para la clase media, lo que genera preocupación entre los sectores que tradicionalmente han sido la columna vertebral de la economía argentina. Este informe no solo refleja el estado actual de la economía, sino que también se enmarca en un contexto político de distanciamiento entre Mauricio Macri y el actual gobierno libertario, lo que añade un nivel adicional de complejidad a la situación.
La presentación del informe se produce en un momento en que Macri está tratando de reactivar su figura política mediante visitas a diversas provincias y reuniones con gobernadores. Este acercamiento es visto como un intento de reafirmar su influencia dentro del PRO, en un momento en que algunos de sus seguidores comienzan a distanciarse de Milei, especialmente tras el escándalo relacionado con el caso Adorni. La intención de algunos legisladores del partido es acompañar el pedido de destitución de Adorni en el Senado, lo que sugiere que la cohesión del PRO podría estar en peligro a medida que las tensiones aumentan en el ámbito político.
En el informe de Pensar, se señala que el modelo económico actual ha logrado generar dólares e inversiones, pero no ha sido capaz de traducir esa recuperación en una mejora tangible del empleo y los salarios para la clase media. Este hecho es preocupante, ya que la economía no parece estar beneficiando a todos por igual. Según el análisis, los sectores más favorecidos son aquellos vinculados a las grandes inversiones, la energía, la minería, y el sector financiero, mientras que las pequeñas y medianas empresas, así como el mercado interno, continúan enfrentando serios desafíos.
La Fundación Pensar hace una clara distinción entre los sectores que se benefician del modelo y aquellos que sufren sus consecuencias. Los sectores ganadores incluyen a la minería, que ha visto un impulso gracias a la recuperación de las exportaciones y las inversiones, junto con el sector agroindustrial, que se beneficia de condiciones climáticas favorables y una reducción parcial de las retenciones. Sin embargo, estos sectores también enfrentan desafíos, como conflictos ambientales y la necesidad de mayor competitividad.
En contraste, aquellos sectores que se consideran perdedores incluyen a la construcción y la industria, que han sido duramente golpeados por la recesión y la escasez de obra pública. El informe señala que, aunque ha comenzado una recuperación leve en la construcción, sigue estando muy por debajo de los niveles necesarios para sostener el empleo y el crecimiento económico. En el caso de la industria, se han perdido alrededor de 73.000 empleos formales desde septiembre de 2023, lo que pone de relieve la fragilidad del sector.
Finalmente, el informe también menciona a los rubros mixtos, donde se observa una dualidad en el desempeño. Por un lado, sectores como la industria vinculada al agro y la minería han mejorado, pero muchas pymes enfrentan dificultades debido a la caída en el consumo y la competencia internacional. El comercio, por su parte, se ha visto afectado por el crecimiento del comercio electrónico, lo que ha llevado a un cambio en la dinámica del mercado, dejando a los comercios minoristas en una situación vulnerable.
En conclusión, el análisis de la Fundación Pensar sugiere que el modelo de Javier Milei, si bien ha generado ciertos beneficios en sectores específicos, no ha logrado ofrecer una mejora extendida para la clase media. La polarización económica que se está produciendo podría tener repercusiones significativas en la estabilidad social y política del país, lo que pone de manifiesto la necesidad de un enfoque más inclusivo para abordar los desafíos económicos que enfrenta Argentina.



