El primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, es considerado el líder electo mejor remunerado del mundo. Su salario supera la suma de las remuneraciones oficiales de los presidentes de Estados Unidos, Suiza, Australia, Canadá, Corea del Sur y Nueva Zelanda, pese a que encabeza una ciudad-Estado de alrededor de seis millones de habitantes y no una de las principales potencias económicas o militares del planeta.

Wong anunció el martes ante el Parlamento una actualización de los salarios ministeriales, que permanecían congelados desde hacía 15 años. A partir de la revisión, su paquete anual pasará de 2,2 millones a 3,6 millones de dólares singapurenses, equivalentes a unos 2,85 millones de dólares estadounidenses. El incremento representa cerca del 64% y profundizará la diferencia con otros jefes de Estado y de gobierno.

El mandatario justificó la medida con la necesidad de que el Estado pueda atraer profesionales a la actividad política. Según explicó, los ingresos del sector privado, el servicio civil y el Poder Judicial aumentaron desde la última revisión salarial, realizada en 2012, mientras que las remuneraciones ministeriales permanecieron sin cambios.

A la vez, Wong se comprometió a donar a la beneficencia el aumento correspondiente a su propio salario durante los próximos cinco años. Con la nueva escala, su remuneración anual se ubicará cerca de los tres millones de dólares, una cifra que mantiene a Singapur muy por encima de los países mencionados en la comparación de sueldos oficiales.