El escenario internacional atraviesa un número récord de conflictos, en un contexto marcado por la fragmentación y la revolución tecnológica. Estos fenómenos se vinculan con niveles de violencia que también generan un fuerte impacto económico. El Instituto para la Economía y la Paz (IEP), con sede central en Sidney, analiza el costo de la violencia, el nivel de riesgo y la fragilidad de los países.
Creado en 2007, el IEP es un think tank reconocido por sus investigaciones sobre seguridad, defensa, terrorismo y desarrollo. Entre sus principales trabajos se encuentra el Índice de Paz Global, que cada año clasifica a 163 Estados y territorios mediante 23 indicadores cualitativos y cuantitativos elaborados a partir de distintas fuentes.
El relevamiento contempla, entre otros aspectos, las tasas de criminalidad, los actos terroristas, el grado de militarización, el nivel de seguridad social, las manifestaciones violentas, las relaciones con países vecinos y el panorama político. Sin embargo, el enfoque también genera debates por la posible subjetividad de algunos indicadores y por la falta de datos locales confiables en países con gobiernos autoritarios.
Por duodécimo año consecutivo, el informe refleja un deterioro de la paz a nivel global. Durante el último año, el promedio mundial empeoró un 0,7%: 99 países registraron una evolución negativa y apenas 62 mostraron mejoras. En comparación con 2008, un total de 103 países redujeron sus niveles de paz debido a distintos conflictos. Entre los factores observados se encuentran el aumento de la militarización y la cantidad de guerras.



