La Guardia Civil desmanteló una red de ciberestafadores que operaba desde un call center y se hacía pasar por una entidad bancaria para obtener las claves y el acceso a las cuentas de sus clientes. En el marco del operativo fueron detenidas 29 personas, mientras que otras 57 quedaron bajo investigación en un total de 24 provincias.
La organización llegó a enviar más de 100.000 mensajes SMS falsos por hora. En esos textos, advertía a las víctimas sobre supuestos cargos bancarios de alto importe y les indicaba un número telefónico para intentar frenar la operación. Cuando los damnificados se comunicaban, los integrantes de la red continuaban el engaño mediante llamadas y buscaban obtener los datos de acceso a sus cuentas.
Según informó la Guardia Civil, durante la operación los agentes recuperaron más de 250.000 euros. La banda habría defraudado más de un millón de euros a 43 víctimas de Aragón: 25 de la provincia de Huesca, 11 de Zaragoza y siete de Teruel.
La investigación, denominada operación Ibermellow, comenzó el año pasado a partir de varias denuncias presentadas en Huesca que mostraban un patrón común. El procedimiento combinaba smishing, es decir, el envío de mensajes fraudulentos que aparentan proceder de un banco, y vishing, una modalidad basada en llamadas telefónicas con las que los delincuentes se hacen pasar por representantes de la entidad. En una primera etapa, las víctimas recibían el SMS con la alerta falsa y el número de contacto; luego eran llamadas para avanzar con la estafa y obtener la información bancaria.



