En la actualidad, el costo de un pasaje de colectivo en la Ciudad de Buenos Aires se encuentra en $788, cifra que contrasta notablemente con su costo técnico real, que asciende a $2.014 si se eliminan los subsidios. Esta diferencia del 155% pone de manifiesto la magnitud del apoyo estatal que recibe el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). A lo largo del último año, el precio del transporte ha experimentado un incremento del 75%, en un contexto de inflación que se sitúa en un 33,2%.
La información proviene del último Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires y CONICET. Este informe es esencial para entender la dinámica del transporte público y cómo los subsidios estatales influyen en el costo final que enfrentan los usuarios. A través de un índice desarrollado por el IIEP, se ha podido medir la evolución de los costos del servicio de transporte automotor en el AMBA, y los resultados evidencian que el costo sin subsidios alcanza los $2.014 por pasajero para mayo de 2026, elevándose a $2.225 si se incluye el IVA.
Por otro lado, el costo que el Estado reconoce por cada pasaje se sitúa en $1.597, lo que implica que incluso esta compensación oficial es inferior al costo real calculado por el IIEP. Este dato es crucial, ya que refleja la necesidad de una revisión profunda de la estructura de subsidios y tarifas que rige actualmente el sistema de transporte público, así como las implicancias que esto tiene para los usuarios, que ven cómo sus gastos en movilidad aumentan significativamente.
El transporte público se ha convertido en el rubro de mayor peso dentro de la canasta de servicios públicos del AMBA, y su costo se ha incrementado notablemente en el último año. Según el relevamiento, el gasto mensual promedio de un hogar en este sector asciende a $116.688, lo que representa un 41% del total de la canasta. Este aumento no es casual: en junio, las líneas de colectivos de la Ciudad experimentaron un incremento del 4,6%, mientras que las líneas interjurisdiccionales aumentaron un 7,1%. Estos cambios han llevado a un crecimiento del gasto total de las familias en transporte del 5,7% respecto al mes anterior.
Analizando la variación interanual, el transporte ha acumulado un aumento del 75%, cifra que supera con creces el 33,2% del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo periodo. Este desfasaje de 41 puntos porcentuales posiciona al transporte como el componente de mayor incremento dentro de la canasta de servicios, superando incluso a otros rubros esenciales como el agua y la energía eléctrica, que también han experimentado incrementos significativos.
Desde diciembre de 2023, el costo de la canasta de servicios públicos en el AMBA ha crecido en un 919%, mientras que el índice general de precios ha aumentado solo un 236%. En este mismo intervalo, el transporte ha mostrado un aumento de un asombroso 1.354%, lo que resalta la urgencia de una revisión exhaustiva de la política de subsidios y tarifas. En este contexto, el transporte se convierte en un factor determinante que impacta de manera directa en la economía familiar, ya que actualmente representa el 15% del salario promedio registrado, que se estima en $1.919.353, equivalente a 6,8 canastas por sueldo. Este panorama revela que el transporte es el rubro que más afecta los ingresos de los hogares, marcando una tendencia preocupante que requiere atención inmediata.



