El Gobierno Nacional ha convocado a una nueva sesión de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP) para abordar la revisión del salario mínimo que rige en el sector. Esta reunión, programada para el 30 de abril a las 10 horas, se llevará a cabo de manera virtual y se inscribe en un contexto de creciente preocupación por la pérdida de poder adquisitivo que han experimentado las trabajadoras durante el mes de abril. La resolución que oficializa este encuentro fue publicada en el Boletín Oficial bajo el número 3/2026, reflejando la intención del Ejecutivo de responder a las demandas de un sector laboral que enfrenta desafíos económicos significativos.
El principal objetivo de la sesión será la evaluación de las remuneraciones mínimas para el personal de casas particulares, en conformidad con la Ley 26.844 que regula esta actividad. Durante el encuentro, se discutirán posibles aumentos salariales teniendo en cuenta la situación económica actual y los indicadores que afectan a los trabajadores. Este diálogo se vuelve crucial en un contexto donde la inflación y el aumento de los precios han erosionado los salarios, dejando a muchas familias en una situación precaria.
La CNTCP, encargada de establecer las escalas salariales de este sector, está compuesta por representantes de trabajadores, empleadores y del Estado, incluyendo al Ministerio de Economía. Su rol es fundamental, dado que las decisiones que se tomen en esta comisión son de aplicación obligatoria en todo el país. Esto implica que cualquier ajuste en las escalas salariales tendrá un impacto directo en las condiciones laborales de miles de trabajadoras dedicadas a tareas domésticas, un sector que ha sido históricamente invisibilizado.
La necesidad de esta reunión se hace evidente tras la reciente eliminación del bono extraordinario que se había otorgado en meses anteriores. Este cambio ha significado una merma en los ingresos de las trabajadoras, quienes ahora se ven limitadas a los salarios básicos establecidos, que actualmente son de $3.348,37 por hora con retiro y $3.599,86 sin retiro. Esta reducción en los ingresos ha generado un clima de incertidumbre y descontento, lo que ha llevado a la convocatoria a la mesa de negociación.
Durante la reunión, se espera que se presenten informes técnicos y se analicen las variables económicas relevantes que justifiquen una eventual actualización de las escalas salariales. La comisión deberá considerar no solo la situación inflacionaria, sino también las particularidades del mercado laboral doméstico, que ha demostrado ser un pilar fundamental en la economía del país. La recomposición de ingresos es una necesidad urgente para muchas trabajadoras que dependen de estos salarios para subsistir.
Por otro lado, es importante recordar que el régimen laboral en el sector doméstico mantiene la obligación de registrar la relación laboral ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Este procedimiento es esencial, independientemente de la carga horaria o modalidad de trabajo, y se realiza de manera digital a través de la clave fiscal. La correcta formalización de estas relaciones laborales es un paso crucial para garantizar los derechos de las trabajadoras y asegurar un entorno de trabajo más justo y equitativo.



