El Gobierno argentino ha decidido implementar una nueva estrategia financiera con el fin de hacer frente a sus compromisos de deuda para la mitad del año. En un contexto donde el riesgo país ha aumentado y se ha descartado el acceso a los mercados internacionales, el Ministerio de Economía introducirá un bono en dólares que estará disponible a partir de este miércoles. Este instrumento busca recaudar fondos esenciales, con un objetivo de USD 2.000 millones en los próximos cuatro meses para afrontar el vencimiento de USD 4.200 millones que se producirá en julio.

El esquema de colocaciones estipula un límite inicial de USD 150 millones por cada subasta, aunque existe la posibilidad de aumentar esa cifra hasta USD 250 millones en caso de que la demanda lo permita. Nicolás Cappella, Sales Trader en Grupo IEB, explicó que el plan consiste en captar el monto necesario a través de ocho licitaciones en el periodo establecido, lo que resultaría en un flujo adecuado de recursos antes del segundo semestre. La intención es asegurar los fondos a tiempo para cumplir con los compromisos de julio, dado que las licitaciones se distribuirán a lo largo de aproximadamente cuatro meses.

Analistas del ámbito financiero advierten que para alcanzar la meta de recaudación, el Gobierno deberá llevar a cabo colocaciones exitosas en el máximo permitido. Salvador Vitelli, Head of Research de Romano Group, subrayó que el límite de USD 250 millones por licitación busca fomentar la demanda y crear un sentido de urgencia entre los inversores. Este nuevo bono se presenta como una opción atractiva, ya que ofrece pagos mensuales y se posiciona como una alternativa viable en un entorno donde la protección de capital es cada vez más relevante para los ahorristas.