El Gobierno nacional está considerando la posibilidad de saldar deudas con empresas constructoras mediante la emisión de bonos, según informaron fuentes del sector. Esta estrategia abarcaría tanto contratos recientes como obras públicas que no han sido pagadas desde 2023. "Los fondos ya están disponibles, con más de $6 billones recaudados a través de impuestos con asignación específica", indicaron representantes del sector.
La recaudación fiscal ha experimentado una caída constante durante los últimos siete meses, lo que ha complicado la situación financiera del Ministerio de Economía. En febrero, los ingresos mostraron una disminución superior al 7% en comparación con el año anterior, lo que llevó al Gobierno a implementar nuevos ajustes. Exceptuando los pagos de intereses de la deuda, casi todos los rubros del gasto han sufrido recortes significativos.
En medio de este contexto, y considerando el enfriamiento de la actividad económica, algunos sectores de la Casa Rosada han comenzado a plantear la necesidad de reactivar la obra pública, canalizando fondos desde la administración central hacia proyectos específicos y transfiriendo recursos a las provincias. Sin embargo, aún persiste un dilema: los contratistas aguardan el pago de certificados desde 2023, correspondientes a proyectos iniciados durante la gestión anterior o algunos pocos bajo el actual gobierno de Javier Milei.



