La cotización del dólar ha dejado atrás la tendencia a la baja que mantuvo desde inicios de año, aunque el saldo general continúa siendo negativo para la moneda estadounidense. Por otro lado, el Banco Central ha registrado un desempeño positivo gracias a su racha de adquisiciones de divisas, alcanzando 43 ruedas consecutivas de compras.
Recientemente, varios factores han contribuido a frenar la caída del dólar mayorista, estableciendo un umbral de $1.400 que el Gobierno parece estar utilizando para gestionar la relación entre el comercio exterior, la inflación y las compras oficiales. A diferencia de la tendencia observada desde enero, la absorción de divisas por parte del Banco Central ha comenzado a estabilizar la cotización, que había tocado un mínimo de $1.360 el 23 de febrero y se encuentra ahora en $1.416 por dólar.
La demanda también se ha visto impulsada por la necesidad de cubrir vencimientos, como el caso del bono de 400 millones de dólares que la provincia de Buenos Aires deberá enfrentar a inicios de marzo. En este contexto, el Tesoro ha enviado señales de un cambio en su estrategia para evitar un deslizamiento significativo del tipo de cambio, especialmente ante la inminente liquidación agroindustrial del segundo trimestre y las emisiones de bonos por parte de empresas y provincias. Esta dinámica podría facilitar la remonetización de la economía y generar un entorno de tasas de interés más accesibles.
Además, la reciente apreciación del dólar a nivel global, impulsada por tensiones geopolíticas y el aumento de los precios del petróleo, ha influido en la tendencia local. Si el Tesoro logra captar divisas mediante la emisión de títulos públicos para afrontar sus vencimientos de deuda, esto permitiría al Banco Central realizar menos compras de dólares, lo que a su vez podría contribuir a un aumento en la circulación de pesos y a un entorno más propicio para el crédito y la actividad económica.
Recientemente, el Tesoro colocó bonos en pesos por un total de $6,7 billones y emitió el Bonar 2027 (AO27) por USD 250 millones, con una tasa de corte de 5,89% anual, ligeramente por debajo del cupón del 6%. Con estas acciones, el Gobierno busca optimizar su estrategia financiera y fortalecer la economía nacional.



