Norges Bank Investment Management (NBIM), la entidad que administra el Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, propuso reducir del 70% al 50% la participación de la deuda pública dentro de su cartera de renta fija. La iniciativa apunta a diversificar las inversiones y buscar mayores rendimientos, sin dejar de preservar la liquidez del fondo.
“Una proporción gubernamental del 50% será suficiente para cubrir las necesidades de liquidez, incluso en períodos de turbulencia en los mercados financieros”, señaló NBIM en una carta enviada al Ministerio de Finanzas de Noruega.
La renta fija representa el 26,5% del total de las inversiones del fondo, con un monto de 563.058 millones de euros. De ese total, aproximadamente el 70% está colocado en deuda pública, por unos 390.403 millones de euros. Si se concreta la reducción propuesta, la inversión en bonos estatales disminuiría en alrededor de 110.000 millones de euros y quedaría cerca de los 280.000 millones, de acuerdo con los datos publicados por el fondo al cierre del primer semestre.
NBIM explicó que la función principal de las inversiones en deuda soberana es limitar las fluctuaciones de la rentabilidad global, especialmente durante períodos de crisis. Sin embargo, la entidad advirtió que el aporte de esos activos depende de la naturaleza de cada crisis.



