En la jornada de ayer, el euro finalizó su cotización en 1,16 balboas en promedio, lo que representa un aumento del 1,6% en comparación con los 1,15 balboas de la sesión anterior. Este comportamiento marca un cambio significativo en el valor de la moneda europea en el contexto panameño, según datos recientes de análisis financiero.
En el transcurso de la última semana, el euro ha mostrado un incremento acumulado del 0,81%, y en términos interanuales, su ascenso se sitúa en un 2,55%. Este repunte pone fin a dos días consecutivos de caídas en su cotización, destacando una volatilidad superior a la registrada en el último año, que fue del 18,62%. Esta situación convierte al euro en un activo que presenta fluctuaciones más pronunciadas de lo habitual en el mercado.
Panamá, en su proyección hacia 2026, estima un crecimiento del PIB cercano al 4%, respaldado por sectores clave como la logística, la banca, el turismo y la construcción. La economía panameña, caracterizada por su uso del dólar estadounidense como moneda oficial, se beneficia de una estabilidad monetaria que elimina riesgos cambiarios y protege ante la inflación, a diferencia de otras economías de la región. La balboa, que mantiene una paridad de 1:1 con el dólar, sigue siendo la moneda local, aunque su uso es limitado fuera del país.
A pesar de las perspectivas favorables, Panamá enfrenta riesgos asociados a un posible deterioro fiscal y un aumento en la deuda pública que podría comprometer su grado de inversión. También se identifican desafíos políticos y situaciones externas que podrían afectar la economía local. La situación de los bonos panameños, que han mostrado rendimientos superiores al 24% en 2025, sigue siendo atractiva, aunque se debe tener en cuenta el contexto fiscal y político del país para el futuro.



