En el cierre de la jornada del 23 de febrero, el euro se cotizó a un promedio de 1.022,57 pesos chilenos, lo que representa un aumento del 0,35% en relación con el día anterior, cuando la divisa europea cerró en 1.018,96 pesos. A lo largo de la última semana, el euro ha mostrado una leve caída del 0,33%, y en el último año su valor ha disminuido un 4,44%.
En comparación con sesiones previas, el euro revertió la tendencia de descenso del 0,11% que había mostrado anteriormente, lo que indica una falta de consolidación en su comportamiento. La volatilidad de la moneda se registró en un 6,55%, una cifra notablemente inferior al promedio anual de 9,93%, lo que sugiere una estabilidad inesperada en su desempeño reciente.
De cara al futuro, se espera que el peso chileno experimente una apreciación moderada frente al dólar estadounidense hacia el año 2026, con proyecciones que sitúan el tipo de cambio entre 820 y 880 pesos por dólar. Este pronóstico se fundamenta en un cambio político hacia la derecha que genera confianza en el sector empresarial y en la inversión privada, factores clave para la estabilidad de la moneda local. Además, el valor del cobre, principal producto de exportación chileno, juega un papel crucial en la evolución del tipo de cambio, con expectativas de que una recuperación en sus precios pueda impulsar aún más la apreciación del peso chileno.



