En una jornada marcada por un notable incremento en las transacciones del segmento de contado, el dólar en Argentina experimentó una significativa caída, cerrando este martes a $1.382 en el mercado mayorista. Este monto de operaciones alcanzó los USD 485,9 millones, lo que representa un aumento de USD 80 millones, es decir, un 20% más respecto a la jornada anterior. Este ritmo de operaciones anticipa un panorama favorable para el segundo trimestre del año, especialmente por el superávit comercial que se espera a raíz de las exportaciones del sector agrícola, que históricamente han sido un pilar fundamental para la economía nacional.

La oferta de dólares en el mercado ha permitido que el tipo de cambio mayorista caiga un total de 16 pesos, lo que equivale a una disminución del 1,1%. Este descenso resulta en un cierre del mes de marzo con una baja acumulativa de 15 pesos, también representando una reducción del 1,1%. Si se considera el total del primer trimestre, el tipo de cambio oficial ha disminuido en 73 pesos, lo que equivale a un 5%. Este descenso contrasta notablemente con la inflación acumulada en el mismo periodo, que se aproxima al 10%, lo que genera inquietudes sobre el poder adquisitivo de la población.

El Banco Central estableció un límite superior para su sistema de bandas cambiarias en $1.655,22, dejando al dólar mayorista un 19,8% por debajo de esa referencia. A su vez, el precio del dólar al público también reflejó esta tendencia, reduciéndose en 15 pesos hasta alcanzar los $1.405 para la venta en el Banco Nación. Con esto, el dólar minorista cerró marzo con una baja de 15 pesos y, en la comparación del primer trimestre, registró una disminución total de 75 pesos, lo que representa un 5,1% de retroceso.

En el segmento del dólar blue, la situación no fue diferente. Este dólar paralelo cedió 15 pesos, colocándose en $1.410 para la venta. De esta manera, el dólar blue registró una caída de 15 pesos en marzo, y un descenso acumulado de 120 pesos, equivalente a un 7,8%, durante el primer trimestre del año. Estas fluctuaciones en el mercado paralelo son un reflejo de la incertidumbre económica que atraviesa el país, así como de las expectativas de los operadores frente a las políticas monetarias implementadas por el Gobierno.

El economista Gustavo Ber analizó el contexto actual y comentó que el reacomodamiento del dólar mayorista hacia niveles cercanos a los $1.400 ha generado una retracción hacia los $1.380. Esto se produce mientras el Banco Central continúa realizando compras significativas, indicando el papel crucial que desempeña en el equilibrio del mercado cambiario. Los operadores del mercado anticipan que la liquidación de divisas por parte del campo en el segundo trimestre podría contribuir a la acumulación de reservas, aunque para que esto sea sostenible, se requerirá avanzar en la capacidad de refinanciamiento de la deuda en dólares.

La atención de los inversores se centra ahora en las políticas monetarias que el Gobierno podría adoptar. Un enfoque más flexible podría estimular tanto la actividad económica como el consumo, elementos vitales para el respaldo social en un contexto de creciente inflación. El titular del Estudio Ber destacó que una estrategia de remonetización podría ser beneficiosa, aunque debe ser implementada con cuidado para no agravar la inflación, y dependerá de la confianza de los agentes económicos en la demanda de dinero.

Por último, Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, advirtió sobre el drenaje de fondos debido a compromisos externos y ajustes estacionales, lo que ha dificultado el inicio de esta semana para la autoridad monetaria. En este marco, el Ministerio de Economía culminó el cronograma financiero de marzo, recaudando USD 34 millones adicionales a través del Bonar 2028 (AO28), lo que eleva la recaudación total del Gobierno a USD 184 millones. Este escenario plantea desafíos y oportunidades para las autoridades, que deberán equilibrar la captación de divisas con el manejo de la inflación y las expectativas del mercado.