El dólar oficial ha continuado su descenso en el mercado argentino, una tendencia que se ha visto impulsada por un aumento en la oferta de divisas y las acciones proactivas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para acumular reservas. Durante la semana pasada, el tipo de cambio mayorista experimentó una caída de $13, cerrando por debajo de la barrera de los $1.400. En el segmento minorista, el promedio de venta en entidades financieras, según datos del BCRA, se ubicó en $1.413,73, mientras que el Banco Nación registró una cotización de $1.405.

En el ámbito de los dólares financieros, la volatilidad sigue siendo la norma. El contado con liquidación (CCL) se encuentra actualmente en $1.477,36, y el dólar MEP se vende a $1.420,86, lo que ha resultado en una ampliación de la brecha con respecto al tipo de cambio oficial. Por su parte, el dólar blue ha caído a su nivel más bajo en casi siete meses, lo que consolida la tendencia bajista que ha predominado en el mercado cambiario en las últimas semanas.

En este contexto, el BCRA ha mantenido su enfoque en la acumulación de reservas, comprando u$s93 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y logrando un saldo positivo por 61 ruedas consecutivas. Desde el inicio del año, estas compras han superado los u$s4.581 millones, elevando las reservas brutas a un total de u$s44.442 millones. Este esfuerzo demuestra la determinación del Banco Central por fortalecer su posición ante un contexto económico incierto.

El comportamiento del tipo de cambio también ha influido en las expectativas del mercado. En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el BCRA, se han ajustado a la baja las proyecciones sobre el tipo de cambio, en consonancia con la estabilidad que se ha observado en los últimos meses. De acuerdo a las estimaciones, se espera que el dólar mayorista alcance los $1.700 para diciembre de 2026, lo que representaría un incremento interanual del 17,4%. Este aumento se sitúa por debajo de las previsiones anteriores y también por debajo de la inflación estimada para el mismo período, que ronda el 29,8%.

Sin embargo, la situación del tipo de cambio real ha comenzado a generar inquietudes. El índice multilateral se encuentra en niveles mínimos desde 2017, lo que reaviva el debate sobre un posible atraso cambiario y los riesgos asociados a mantener una moneda sobrevaluada. Andrés Reschini, analista de F2 Soluciones Financieras, ha comentado que, por el momento, la oferta de divisas es suficiente para mantener la calma en el tipo de cambio y cumplir con compromisos, aunque con limitaciones. A medida que inicia la cosecha gruesa, Reschini advierte que la liquidación de granos aún no ha alcanzado su máximo potencial estacional, lo que podría llevar a un aumento en las compras del Banco Central en las próximas semanas.

De cara al futuro, Reschini proyecta una "relativa tranquilidad cambiaria" aunque subraya que, hacia 2027, la evolución del tipo de cambio dependerá en gran medida del contexto macroeconómico y de la capacidad del BCRA para fortalecer su posición de reservas. En esta misma línea, Rafael Di Giorno de Proficio Investment ha indicado que el Gobierno está intentando maximizar el ingreso de divisas del sector agropecuario para reforzar las reservas. "Están aprovechando las liquidaciones de la cosecha para comprar más y evitar la caída del tipo de cambio", aseguró Di Giorno. Estos movimientos reflejan una estrategia por parte del Gobierno para navegar las aguas turbulentas de la economía argentina en un momento crítico.