El mercado cambiario argentino experimentó un cambio significativo en su tendencia reciente, ya que el dólar interrumpió su caída sostenida. Este movimiento se produjo tras una serie de sesiones donde la divisa había registrado descensos consecutivos. Durante la mañana, el valor del dólar se situó en niveles que no se veían desde septiembre del año anterior, lo que generó expectativa entre los operadores y analistas del sector.

Las intervenciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA) fueron determinantes para frenar la depreciación del tipo de cambio. Con un enfoque en mantener la estabilidad del peso, el BCRA realizó compras que contribuyeron a sostener el precio del dólar. Adicionalmente, la publicación de datos inflacionarios que superaron las proyecciones también influyó en esta dinámica, generando un clima de incertidumbre que afectó la confianza en la moneda local.

En una jornada de operaciones que alcanzó un volumen de 550 millones de dólares en el mercado de contado, el dólar mayorista cerró a 1.364 pesos, lo que representa un aumento de diez pesos, o un 0,7%, en comparación al día anterior. Este incremento se produjo después de que la divisa alcanzara un mínimo intradiario de 1.347 pesos, el nivel más bajo desde septiembre de 2025. Sin embargo, a pesar de esta ligera recuperación, el dólar mayorista sigue acumulando una baja de 91 pesos, equivalente a un 6,3% en lo que va de 2026, en un contexto de inflación que ronda el 10% acumulado.

La apreciación del peso argentino no se puede analizar de manera aislada, ya que está influenciada por la volatilidad en los mercados financieros globales. En este sentido, el fortalecimiento de otras monedas respecto al dólar, como es el caso del real brasileño, que se apreció un 10,2% en lo que va del año, también ha tenido un impacto en la cotización del tipo de cambio local. Esto muestra la interconexión de las economías de la región y cómo las decisiones de política monetaria en un país pueden repercutir en sus vecinos.

El BCRA estableció un nuevo límite para su esquema cambiario, fijando una banda superior en 1.677,45 pesos, lo que deja al dólar mayorista a 313,45 pesos, o un 23% por debajo de este umbral. Esta estrategia busca ofrecer un marco de referencia más claro para las operaciones cambiarias y facilitar la intervención del banco en el mercado. El dólar al público también mostró una estabilidad, cerrando a 1.385 pesos en el Banco Nación tras interrumpir una serie de cuatro descensos consecutivos.

El dólar blue, por su parte, también experimentó un leve incremento, alcanzando un valor de 1.410 pesos para la venta, lo que representa un aumento de diez pesos respecto al día anterior. Este segmento del mercado, que opera de manera informal, muestra una diferencia de 55 pesos en comparación con el segmento bancario minorista, donde el dólar se cotiza a 1.335 pesos. Esta brecha resalta la continua desconfianza en los mercados formales y la búsqueda de alternativas por parte de los ciudadanos.

En un contexto más amplio, la situación de las reservas del BCRA se mantiene en una frágil estabilidad, con una leve caída en las reservas brutas, aunque las reservas netas se mantienen positivas por tercera sesión consecutiva. Según Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, el Gobierno está aprovechando la apreciación del peso para fortalecer el balance del Central, evitando generar tensiones adicionales en el mercado cambiario. Además, se espera que el país logre un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de la segunda revisión del acuerdo de facilidades extendidas, lo que podría facilitar un desembolso crucial de 1.000 millones de dólares. Este contexto presenta un panorama complejo, pero a la vez lleno de oportunidades para la economía argentina a medida que avanza el año.