El 31 de marzo de 2026, el dólar estadounidense concluyó su jornada en Colombia con un promedio de $3.659,92, marcando una caída de $10,04 en comparación con la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se había situado en $3.669,96. Este descenso se enmarca dentro de un contexto más amplio de fluctuaciones en el mercado cambiario, donde se negociaron más de USD1.284 millones a través de 1.575 transacciones. Durante el día, el dólar tuvo un precio de apertura de $3.650,00, alcanzando un mínimo de $3.645,10 y un máximo de $3.675,00, lo que evidencia la volatilidad que sigue dominando este mercado.
En los últimos siete días, el dólar ha mostrado una disminución del 0,92%, aunque aún se mantiene un descenso interanual significativo del 9,14%. Este comportamiento refleja la dificultad del dólar para establecer una tendencia clara, ya que en la jornada anterior había registrado un ligero aumento del 0,22%. La volatilidad en este período fue de 3,27%, un dato que resulta notablemente inferior a la volatilidad anual de 14,49%, sugiriendo que, en esta fase, el mercado ha experimentado menos fluctuaciones de lo habitual.
Este movimiento en el tipo de cambio coincide con el aumento del precio del petróleo Brent, que subió un 4,9% en la misma sesión, alcanzando los USD118 por barril. Este incremento se produce en medio de la creciente incertidumbre relacionada con el conflicto en Irán. Durante esa jornada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a los aliados afectados por el bloqueo del estrecho de Ormuz a considerar alternativas como la compra de petróleo estadounidense, lo que añade una capa de complejidad a las dinámicas del mercado energético y sus efectos en los mercados cambiarios.
En el ámbito local, la Junta Directiva del Banco de la República de Colombia tomó la decisión de aumentar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, llevándola a 11,25%. Este incremento superó las expectativas del mercado, que anticipaban un ajuste más moderado de 75 puntos básicos. Este tipo de decisiones reflejan la necesidad de contener la inflación y estabilizar la economía en un entorno de incertidumbre global y local.
Rodrigo Lama, chief business officer de la fintech Global66, comentó sobre las fuerzas en juego que afectarán al dólar en la próxima semana. Según su análisis, dos elementos clave serán la evolución del conflicto en Medio Oriente y los datos de empleo en Estados Unidos. La situación es clara: mientras la incertidumbre geopolítica persista y los precios del petróleo se mantengan altos, las expectativas inflacionarias continuarán en aumento, lo que llevará a la Reserva Federal a mantener una postura cautelosa respecto a su política monetaria.
Sin embargo, Lama también destacó que los datos de empleo que se publicarán el 3 de abril podrían actuar como un catalizador, modificando las expectativas sobre la política monetaria para los meses venideros. En caso de que se logren avances diplomáticos que contribuyan a una desescalada en el conflicto en Medio Oriente, es posible que los precios del petróleo se ajusten hacia la zona de USD80 a USD85 por barril en el mercado WTI. Por el contrario, si los datos de empleo revelan debilidades y la inflación se mantiene controlada, el mercado podría experimentar cambios importantes en su dinámica.



