El dólar blue continuó su trayectoria ascendente este martes, consolidando una tendencia de crecimiento a corto plazo en un mercado cambiario caracterizado por una oferta privada robusta de divisas y una presión a la baja sobre el tipo de cambio oficial. Este comportamiento del mercado se produce en un clima de calma relativa, aunque el gobierno se prepara para una licitación de deuda que podría influir en las tasas de interés de los instrumentos en pesos. La situación actual del dólar paralelo y su relación con el oficial resulta clave para entender las dinámicas económicas del país.

Durante la jornada, el billete informal experimentó un aumento de $10, cerrando a $1.395 para la compra y $1.415 para la venta en las cuevas de la ciudad de Buenos Aires. Con este nuevo incremento, el dólar blue ha acumulado cuatro días consecutivos de suba, alcanzando un total de $15 de aumento en lo que va de la semana, lo que ha generado preocupación entre analistas y economistas sobre las posibles implicancias para la economía.

Por otro lado, el tipo de cambio oficial ha mostrado un comportamiento a la baja en el mercado mayorista. Este martes, el dólar cayó $7,50, cerrando a $1.384 para la venta. A lo largo de mayo, el tipo de cambio oficial ha disminuido un total de $7, mientras que desde principios de 2026 ha retrocedido alrededor del 5%. Como resultado, la brecha entre el dólar blue y el oficial mayorista se amplió hasta un 2,2%, generando un escenario de incertidumbre entre los actores del mercado.

Además, el dólar informal ha superado el valor minorista del Banco Nación, que finalizó la jornada en $1.405 para la venta, tras una caída de $10 en comparación con el cierre anterior. Este fenómeno ha llevado a muchos a cuestionar la salud de la economía y la efectividad de las políticas monetarias implementadas. La interacción entre la oferta y la demanda en el mercado de divisas está creando un contexto complicado para las autoridades monetarias, quienes deben navegar entre diferentes fuerzas que afectan el tipo de cambio.

Los analistas del mercado destacan que la situación actual responde a dos dinámicas contradictorias. Por un lado, la fuerte oferta de dólares comerciales está provocando una disminución en el tipo de cambio oficial; por otro lado, se observa un aumento en la dolarización en sectores informales y financieros, después de varias semanas de apreciación del peso. Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios, comentó que al inicio de la jornada se notó una leve demanda que impulsó el tipo de cambio hacia la zona de $1.390, aunque este nivel pronto fue superado por una oferta que equilibró el mercado y provocó un retroceso nuevamente del tipo de cambio.

La calma en el mercado cambiario parece mantenerse, y todos los ojos están puestos en las próximas licitaciones de deuda que realizará el Gobierno. El Banco Central ha estado aprovechando el flujo de divisas para incrementar sus reservas, adquiriendo este martes u$s70 millones en el mercado oficial, lo que le permite acumular un saldo positivo de u$s536 millones en mayo. Las reservas brutas internacionales han aumentado hasta alcanzar los u$s46.185 millones, un indicativo de que, al menos en el corto plazo, la autoridad monetaria está gestionando la situación con cierta efectividad.

Ignacio Morales, CIO de Wise Capital, destacó que el desempeño del Banco Central durante 2026 ha sido notable, con compras netas que superan los u$s7.600 millones. Sin embargo, el desafío radica en la capacidad de la entidad para mantener esos dólares en un contexto donde la liquidación exportadora es alta. Mientras tanto, los dólares financieros han mostrado comportamientos mixtos, con el contado con liquidación (CCL) operando alrededor de $1.480 y una brecha cercana al 7% respecto al oficial, mientras que el dólar MEP cerró cerca de $1.422. La situación cambiaria sigue siendo un tema de interés constante para los inversores y analistas, quienes continúan monitoreando de cerca los movimientos del mercado.