En un contexto cambiario volátil, el dólar al público cerró en $1.450 en el Banco Nación, marcando así su tercer día consecutivo de descenso. Durante la última jornada, el mercado de contado registró transacciones por un total de USD 545,3 millones, mientras que el dólar mayorista se mantuvo sin cambios, finalizando la sesión a $1.432,50. Este comportamiento del tipo de cambio oficial refleja un aumento acumulado de 24,50 pesos o 1,7% durante el mes de junio, aunque en el año 2025 ha experimentado una leve disminución de 22,5 pesos, lo que equivale a un 1,5% menos.

Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio, analizó la situación y mencionó que, a falta de una rueda para culminar la semana, el dólar mayorista ha acumulado una baja de 8 pesos, un contraste notable frente a los 32,50 pesos que había aumentado la semana anterior. Esta disminución en el tipo de cambio podría estar relacionada con la reciente estabilidad en los mercados financieros, que han mostrado un comportamiento positivo en acciones y bonos, contribuyendo a una menor presión sobre el dólar.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha fijado una banda superior en su régimen cambiario, situando el límite en $1.779,27. Esto implica que el dólar mayorista se encuentra a $346,77 o 2,2% por debajo de este umbral de flotación. Esta estrategia busca mantener un equilibrio en el mercado y permitir una mayor intervención del BCRA, que ha estado comprando divisas para incrementar sus reservas en un contexto de demanda moderada.

En contraste, el dólar blue se mantuvo estable en $1.450 para la venta, alineándose con el precio del dólar minorista en el Banco Nación. A lo largo de la jornada, el dólar blue alcanzó un mínimo de $1.445 en las primeras horas de la mañana, pero finalmente cerró sin cambios, lo que indica una estabilización en el mercado paralelo.

El economista Gustavo Ber subrayó el efecto positivo que la mejoría en el clima financiero ha tenido en el comportamiento del dólar mayorista. Según su análisis, la reducción en la demanda de divisas ha permitido al BCRA aumentar su ritmo de compras, preparándose para un segundo semestre que tradicionalmente presenta una menor oferta de divisas. Esto es crucial, ya que el organismo busca acumular reservas para hacer frente a las obligaciones externas del país.

Un informe reciente del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano destacó que, a pesar de las restricciones cambiarias, la liquidez del sector privado ha permitido al gobierno renovar su deuda en pesos, incluso generando un excedente para cubrir los pagos inmediatos. Esta situación sugiere que, a pesar de las dificultades en el acceso a divisas, el Estado argentino podrá cumplir con sus compromisos de deuda sin mayores inconvenientes, gracias a la canalización de fondos líquidos hacia el financiamiento del gobierno.

Además, las restricciones en el acceso al mercado cambiario están ayudando a controlar la demanda, lo que permite al Banco Central adquirir excedentes diarios de dólares. Hasta la fecha, el BCRA ha conseguido comprar alrededor de USD 10.000 millones en lo que va del año, lo que ha fortalecido sus reservas y evitado una sobrevaluación excesiva del peso. En este sentido, Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, enfatizó la importancia de la reciente mejora en la calificación crediticia soberana de Argentina por parte de S&P, lo que podría facilitar la entrada de capitales extranjeros y mejorar la situación cambiaria del país.