El costo de construcción se ha convertido en un tema central dentro del análisis del mercado inmobiliario en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tras años de fluctuaciones en los precios, elevada inflación y cambios en el tipo de cambio, los valores para edificar han alcanzado niveles que obligan a las empresas a replantear sus proyectos y estrategias comerciales.

Actualmente, el precio por metro cuadrado para construir una vivienda estándar oscila entre los 1.350 y 1.500 dólares, mientras que en los desarrollos de mayor calidad puede superar los 1.600 o 1.700 dólares, dependiendo de la ubicación, terminaciones y equipamiento. Este escenario representa un cambio significativo en el negocio inmobiliario, dado que los precios de venta no siempre se ajustan a la par de los costos de construcción.

Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), advirtió que los costos continúan en ascenso, especialmente en dólares. Aseguró que, si bien una estabilidad en el tipo de cambio podría ayudar a amortiguar algunas subas, la realidad es que cualquier aumento en el dólar tiende a generar una fuerte retracción en la demanda. Esta situación crea un dilema: aunque la ecuación financiera del proyecto pueda mejorar, disminuye la capacidad de financiar obras a través de ventas en un contexto de incertidumbre económica.