El Club de Exportadores e Inversores Españoles reclamó la suspensión del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés) y del mecanismo de ajuste en frontera por carbono (CBAM). La organización considera que ambos instrumentos encarecen la actividad industrial, alimentan la inflación y ponen en riesgo el empleo y la competitividad exterior de las empresas europeas.
La posición está contenida en una nota técnica elaborada para la entidad por Antonio Merino, técnico comercial y economista del Estado. El documento analiza el impacto de los dos mecanismos sobre la industria de la Unión Europea y sostiene que su aplicación conjunta genera un efecto equivalente a la introducción de “un arancel interno”. Según el estudio, los productores europeos deben asumir el costo del carbono incorporado en la energía y en los materiales que utilizan, mientras que sus competidores de terceros países pueden operar con costos energéticos y regulatorios más bajos.
Merino admite que el CBAM compensa parcialmente el impacto del ETS en algunos productos básicos, entre ellos el acero, el aluminio, los fertilizantes y el cemento. Sin embargo, advierte que el mecanismo no resuelve la situación de los sectores industriales transformadores, cuyos productos importados quedan fuera de su alcance pese a concentrar una parte relevante del valor agregado industrial europeo. Además, señala que el ajuste en frontera puede sumar nuevos costos a lo largo de las cadenas de producción y profundizar la pérdida de competitividad.



