La agenda económica de la última semana estuvo marcada por dos acontecimientos relevantes: el cierre de la empresa FATE y la reciente aprobación de la reforma laboral. En el caso de FATE, se ha generado un intenso debate en el mercado sobre si su situación refleja un problema aislado vinculado al proceso de "reconversión" de la matriz productiva que impulsa el Gobierno, o si, por el contrario, es una señal de un deterioro más generalizado en el empleo, en medio de la desaceleración de la actividad económica.

En el ámbito político, la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados fue un respaldo importante para el oficialismo. A pesar de las críticas al contenido del proyecto, el Gobierno logró reunir apoyos y demostrar su capacidad para negociar en un tema tan delicado. El siguiente paso será en el Senado, donde se anticipa un clima favorable para avanzar con la iniciativa.

Desde una perspectiva financiera, un dato destacado es el ritmo al que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) está acumulando reservas en el inicio del año. En menos de dos meses, ya ha alcanzado cerca del 25% de su meta de adquisiciones para este año, que asciende a aproximadamente 10.000 millones de dólares. Sin embargo, persiste la pregunta sobre por qué el riesgo país se mantiene alrededor de los 500 puntos básicos, a pesar de un contexto más estable que beneficia a los bonos soberanos.