El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha estado llevando a cabo una intensa actividad de compra de dólares en el mercado cambiario, logrando acumular más de USD 4.500 millones en lo que va de 2026. Este proceso se ha extendido por 61 días consecutivos, con una reciente adquisición de USD 93 millones, lo que refleja un esfuerzo significativo por parte de la entidad monetaria para fortalecer las reservas del país. Sin embargo, a pesar de estas compras, las reservas internacionales no han mostrado un aumento proporcional, sino que han mantenido una tendencia variable a lo largo del año.
Desde el inicio de esta fase del programa monetario en enero, el BCRA ha incrementado sus reservas en USD 4.581 millones, lo que representa más del 45% del objetivo anual establecido por el gobierno. Durante el mes de marzo, las compras alcanzaron un total de USD 1.670 millones, destacando la consistencia en las intervenciones del Central. No obstante, la necesidad de dólares por parte del Tesoro para cumplir con los vencimientos de deuda en moneda extranjera ha limitado la acumulación efectiva de reservas.
Un análisis reciente de Portfolio Personal Inversiones (PPI) revela que el Ministerio de Economía ha estado realizando compras directas de divisas al BCRA, lo que ha influido en la dinámica de las reservas. En particular, el 30 de marzo, el Tesoro adquirió USD 115 millones al BCRA, justo antes de la liquidación de una licitación en la que se incrementaron los depósitos en dólares del Tesoro en USD 420 millones. Esta operación estuvo ligada a pagos programados al Club de París por USD 166 millones, lo que pone de manifiesto cómo las necesidades financieras del gobierno afectan directamente la capacidad del BCRA para acumular reservas.
El economista Federico Machado ha señalado que, a pesar de las significativas compras realizadas por el BCRA en el mercado cambiario, las Reservas Netas han permanecido prácticamente estancadas desde el comienzo del año. De acuerdo a sus estimaciones, entre el 31 de diciembre de 2025 y el 31 de marzo de 2026, el BCRA compró USD 4.382 millones y realizó una operación de REPO por USD 3.000 millones, lo que generó ganancias netas en precios de USD 575 millones. Sin embargo, los pasivos a un año del BCRA crecieron en USD 4.206 millones, lo que ha complicado aún más la situación.
Además, el flujo de divisas absorbido por el BCRA en gran medida no ha sido destinado a incrementar las reservas internacionales, sino que ha sido utilizado para saldar compromisos financieros del Ministerio de Economía. Desde el comienzo del año, el Tesoro ha adquirido un total de USD 3.658 millones directamente del BCRA, lo que ha dejado prácticamente sin efecto la acumulación de reservas en este primer trimestre de 2026.
Esta situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la política cambiaria actual y la capacidad del BCRA para cumplir con sus objetivos de acumulación de reservas en un contexto donde la demanda de dólares por parte del gobierno persiste. A medida que el año avanza, será crucial observar cómo se desarrollan las dinámicas entre las compras del Central y las necesidades del Tesoro, así como las implicaciones que esto tendrá para la estabilidad económica del país.



